El jefe de Estado asegura que la posesión de Abelardo de la Espriella no está en riesgo, pero defiende su decisión de que el acto no se haga en una guarnición militar como lo tiene pensado el presidente electo.
En medio de la controversia por la decisión de no autorizar que el presidente electo Abelardo de la Espriella se posesione en una guarnición militar, el presidente Gustavo Petro rechazó las versiones que lo señalan de querer prolongar su permanencia en el poder y aseguró que entregará el mandato el próximo 6 de agosto, tal como lo establece la Constitución.
Durante una intervención pública, el jefe de Estado afirmó que la discusión sobre el lugar de la ceremonia de posesión no tiene relación con un supuesto intento de impedir la llegada del nuevo Gobierno, sino con el respeto que, según dijo, debe preservarse frente al carácter institucional de las Fuerzas Militares.
“Nosotros no estamos pensando en que no se posesione. Primero, porque yo termino mi mandato el 6 a las 12 de la noche”, manifestó Petro, al insistir en que su periodo presidencial concluirá en la fecha prevista.
El mandatario también respondió a quienes, según afirmó, le han pedido permanecer en el poder más allá del tiempo constitucional, una posibilidad que descartó de manera tajante. “Mucha gente pide que me vuelva dictador, pero yo no voy a poner a los soldados y policías a una lucha contra ellos mismos y el pueblo”, expresó.
Petro sostuvo que utilizar a la fuerza pública para extender su permanencia en la Presidencia desencadenaría una grave crisis institucional y social. “Si prolongo ese mandato con ayuda de las armas de la nación, no estoy en el camino correcto porque prolongo la violencia contra jóvenes que no tienen la culpa. También sería un acto de ruptura de la Constitución”, aseguró.
El presidente reconoció que millones de colombianos respaldaron en las urnas al hoy presidente electo y señaló que ese resultado hace parte de la dinámica democrática del país, aunque planteó interrogantes sobre el comportamiento electoral de algunos sectores frente a las reformas impulsadas por su Gobierno.
Finalmente, Petro rechazó las versiones que lo califican como un mandatario con aspiraciones dictatoriales y defendió su compromiso con la democracia.
“Nunca he dicho que soy dictador. Eso me lo inventó la prensa. Yo soy un demócrata”, concluyó.
Las declaraciones se producen en medio del debate político generado por el anuncio del Gobierno saliente de no autorizar la realización de la ceremonia de posesión presidencial de Abelardo de la Espriella en una instalación militar, una decisión que ha provocado reacciones desde distintos sectores políticos y que mantiene abierta la discusión sobre el protocolo que marcará el relevo presidencial del próximo 7 de agosto.




