La fémina lesionada sería prima de un jefe de zona de la banda criminal los Costeños.
La tranquilidad de la noche del pasado domingo 12 de julio en el barrio Montes, en el suroriente de Barranquilla, se rompió a punta de disparos. Un pensionado de la Policía Nacional fue asesinado mientras conversaba en la terraza de su vivienda con una mujer que también resultó gravemente herida, en un atentado que ahora es investigado por las autoridades y que podría tener conexiones con estructuras del crimen organizado.
La víctima fatal fue identificada como Rafael Antonio Sandoval Charris, de 73 años, quien recibió dos impactos de bala. Pese a que fue trasladado de urgencia al Hospital General de Barranquilla, los médicos confirmaron su fallecimiento minutos después de su ingreso.
En el mismo ataque resultó herida Karien Johanna Rossette Pérez, de 44 años, quien sufrió cuatro heridas por proyectil de arma de fuego y permanece bajo atención médica.
De acuerdo con el reporte preliminar, el atentado ocurrió en la calle 33 con carrera 26, donde ambas víctimas se encontraban dialogando en la terraza de la residencia cuando fueron sorprendidas por dos hombres que se movilizaban en una motocicleta.
Las primeras versiones indican que el parrillero descendió aún con el vehículo en movimiento, desenfundó un arma de fuego y disparó en repetidas ocasiones antes de escapar junto a su cómplice con rumbo desconocido. Vecinos del sector auxiliaron a los heridos y los trasladaron al centro asistencial.
Uno de los aspectos que centra la atención de los investigadores es que Karien Johanna Rossette Pérez sería prima de Juan Carlos Rossette, alias Boliqueso, señalado como presunto jefe de zona de la estructura criminal los Costeños, y quien permanece privado de la libertad desde el 21 de noviembre de 2025.
Aunque las autoridades no han establecido si ese parentesco tiene relación directa con el atentado, esta información hace parte de las líneas de investigación que adelantan los organismos judiciales para esclarecer los móviles del crimen y determinar si el pensionado de la Policía era el objetivo del ataque o si fue una víctima colateral.




