Las víctimas habrían sido llevadas bajo engaño hasta el inmueble y una vez adentro los amarraron y empezaron a torturarlos. Según lo narrado por el sobreviviente a sus familiares, los señalaban de ser tiradores de zona.
Un macabro hallazgo conmocionó al barrio Mesolandia, en Malambo. Un hombre de 35 años fue encontrado sin vida dentro de una vivienda desocupada, mientras que un joven de 18 años, hijastro del primero, logró salir del lugar gravemente herido, en un violento hecho que ahora es materia de investigación por parte de la Policía Metropolitana de Barranquilla.
De acuerdo con el reporte oficial, el caso ocurrió hacia las 7:20 de la noche del lunes 6 de julio, cuando las autoridades fueron alertadas sobre la presencia de una persona sin signos vitales en una vivienda abandonada del mencionado sector. Al llegar al sitio, los uniformados encontraron el cuerpo de Ulfrán Sánchez Moreno, de 35 años, quien presentaba signos de haber sido asesinado por asfixia mecánica.
La víctima era conocida en la comunidad por dedicarse a la venta de guineos en un carro de mula, actividad con la que se ganaba el sustento diario. Su muerte ha generado consternación entre vecinos y allegados, quienes aún no salen del asombro por la forma en que ocurrieron los hechos.
En el mismo caso, la Policía confirmó que Darío Parejo Torres, de 18 años, resultó lesionado con objeto contundente en diferentes partes del cuerpo. Según la información preliminar, el joven también habría sido atacado dentro de la vivienda y, pese a las heridas, logró salir corriendo del inmueble antes de desplomarse a pocos metros, donde fue encontrado y auxiliado por un mototaxista.
Un hermano del lesionado e hijastro del occiso contó que un grupo de seis sujetos abordó a sus dos allegados mientras vendían guineos en el carro de mula. Posteriormente, los llevaron a la vivienda abandonada, lugar en el que empezaron a torturarlos, pues los acusaban de ser informantes o campaneros de un grupo delincuencial rival.
“Nosotros no somos malos, nos rebuscamos es vendiendo guineos verdes. Unos muchachos allá los cogieron y porque estaban tirando zona. Los metieron en una casa, los amarraron y los estaban ahorcando. A mi padrastro lo mataron y a mi hermano lo golpearon todo, gracias a Dios está vivo de milagro porque logró escaparse”, narró el familiar de las víctimas.
Los investigadores trabajan para establecer qué ocurrió al interior de la vivienda y cuál era la relación entre ambas víctimas. Como parte de las pesquisas, unidades de la SIJIN adelantan entrevistas con residentes del sector, labores de vecindario y la recolección de elementos materiales probatorios que permitan identificar a los responsables del crimen.




