El excandidato Iván Cepeda, perdedor de la contienda electoral, aceptó la curul en el Senado que le otorga el estatuto de la oposición. Su fórmula, Aida Quilcué, también aceptó el escaño en la Cámara de Representantes.
La etapa electoral llegó oficialmente a su cierre institucional. Este 24 de junio, el Consejo Nacional Electoral (CNE) expidió la resolución mediante la cual declaró formalmente la elección de presidente y vicepresidente de la República para el periodo constitucional 2026–2030, marcando el inicio del nuevo ciclo político del país.
A través de la Resolución Sala Plena No. E-3181 de 2026, el organismo electoral confirmó los resultados de la segunda vuelta presidencial celebrada el pasado 21 de junio y declaró electos a Abelardo Gabriel de la Espriella Otero como presidente y a José Manuel Restrepo Abondano como vicepresidente de Colombia.
La decisión también ordena la expedición de las respectivas credenciales que acreditan oficialmente a los nuevos mandatarios para asumir el Gobierno durante el próximo cuatrienio.
De acuerdo con el documento, el escrutinio nacional consolidó una votación de más de 26 millones de sufragios válidos en una elección que cerró uno de los procesos políticos más intensos y polarizados de los últimos años. Con ello, el Consejo Nacional Electoral dejó en firme el resultado que definió el rumbo del país para los próximos cuatro años.
Tras los escrutinios, el CNE detalló que De la Espriella obtuvo un total de 12.960.166 votos, mientras que Cepeda sacó 12.708.312, es decir, hubo una diferencia definitiva entre ambos de 251.854 votos.
Uno de los puntos destacados del acto administrativo fue la aceptación de la curul de oposición por parte de la fórmula del movimiento Pacto Histórico, integrada por Iván Cepeda Castro y Aida Quilcué Vivas, en aplicación del Estatuto de la Oposición.
La resolución también deja constancia del cierre de reclamaciones y del cumplimiento de los procedimientos legales establecidos para la declaratoria oficial de elección, señalando que contra esta decisión no procede recurso alguno.
Con este acto administrativo, Colombia pasa de la disputa electoral al ejercicio del poder. Se cierra la campaña, comienzan las expectativas y se abre la etapa de un nuevo Gobierno.






