Cuatro “vueltas olímpicas” ha dado en ese escenario paisa, dos en la cara de los hinchas de Nacional y las otras dos en la de los de Medellín.
Por: Iván Peña Ropaín.
Con el título 12 de Liga colombiana conquistado la noche del lunes festivo 8 de junio, Junior de Barranquilla marcó un amargo dato que calará por siempre en las mentes de los paisas tanto del Independiente Medellín como del Atlético Nacional, y relacionado con que el conjunto costeño ha dado la mayoría de “vueltas olímpicas” en el Atanasio Girardot de Medellín.
El reciente título conquistado por el conjunto de los ‘quilleros’ y costeños que son junioristas, el de la Liga Betplay-I 2026, representó el cuarto festejado en el césped del máximo escenario de los antioqueños, dos finales de vuelta ganadas al Verdolaga y dos al DIM, todo esto en un tramo de 22 años.
Su “aguada de fiesta” a los paisas empezó cuando nació la que es una perpetua estrofa juniorista que dice: “Este es el glorioso Junior que viajó a Medallo y salió campeón”, para la Liga-II 2004 frente a Nacional y que ha sido de las más sufridas y disfrutadas por el juniorísmo. Después de ganársele a ese elenco con un 3-0 en el Metropolitano de Barranquilla, allá acabó con global de 5-2 gracias a la diana en el suspiro del argentino Walter Ribonetto, yéndose la finalísima a los penales e imponiéndose 5-3 y colocándoles la estocada mortuoria Marín “el Toro” Arzuaga.

Luego vino la del Torneo Clausura 2018, esta vez contra el otro club de esa región del país, Medellín, al que goleó en la Arenosa con un 4-1 y con el que cayó 3-1 en el segundo duelo, pero fue ese descuento el del título, concedido por Yony González, que pateó en diagonal al arco defendido por el hoy DT David “el Roquero” González, pegándole la esférica en el talón al defensor barranquillero Hernán Pertuz y cambiándole su rumbo y metiéndose en el arco. Esa diana dejó el global 5-4.

Después, en 2023, para el Finalización de ese año, le volvió a armar el Carnaval de Barranquilla a los del rojo de los medellinenses, gracias a un tanto que hizo casi en el suspiro del cotejo el ‘pequeñín’ Vladimir Hernández, que puso la cosa 2-1 en contra, pero lo que le alcanzó para igualar el marcador general en 4-4, ya que en la ida había acabado 3-2; en los penaltis, con un Santiago Mele atajador de uno de los cobros, el Rojiblanco enarboló su décima estrella.

Y se volvió a armar otra parranda en el estadio Atanasio Girardot de Medellín, esta la del primer semestre de 2026, nuevamente frente al verde de los antioqueños, con el que se cayó 1-0 en la final de vuelta, ok, pero quien no pudo superar el 3-0 que el Tiburón le empacó en la ida en Barranquilla y que cristalizó el título 12 en su historia.

De las otras “vueltas olímpicas” que Junior de Barranquilla ha dado por fuera de casa, estas correspondieron al primer grito de “campeón” en la Liga, en 1977 en Bogotá; dándose el segundo en Cali en 1980; luego vino la de 1994 en Bogotá; la de 2011-II en Manizales, y la de 2025-II en Ibagué. En la Puerta de Oro solo se ha festejado la de 1993 al ser el mejor en el cuadrangular final sobre América de Cali, Nacional y Medellín, y la de 2010-I ante la extinta Equidad de Bogotá.




