Las autoridades investigan si el crimen estaría ligado a disputas dentro de los Pepes.
La violencia volvió a golpear al municipio de Malambo la noche del sábado 6 de junio. Un hombre que se desempeñaba como mototaxista fue asesinado a bala en plena vía pública del barrio Cristo Rey, en un ataque que las autoridades relacionan preliminarmente con una posible disputa interna dentro de una estructura delincuencial.
La víctima fue identificada como Walter David Carrol Guerrero, de 31 años, quien recibió cuatro impactos de bala: uno en el tórax, dos en el cuello y otro en el rostro, cuando se encontraba visitando a su pareja sentimental en el sector.
De acuerdo con el reporte oficial, los hechos ocurrieron hacia las 8:15 de la noche en la carrera 8A Sur con calle 20. Walter David permanecía en el lugar cuando un hombre que llevaba el rostro cubierto con un tapabocas se le acercó caminando y, sin mediar palabra, abrió fuego en repetidas ocasiones.
Tras perpetrar el ataque, el agresor huyó a pie hacia la zona conocida como la trocha de las Bodegas Azules, un sector que, según testigos, presenta escasa iluminación, lo que habría facilitado su escape.
Aunque las autoridades mantienen abiertas varias líneas de investigación, una de las hipótesis que cobra fuerza apunta a un posible ajuste de cuentas dentro del grupo delincuencial organizado conocido como los Pepes.
Según información de inteligencia recopilada por los investigadores, Walter David presuntamente estaría vinculado a esa estructura criminal y tendría funciones relacionadas con la distribución de sustancias estupefacientes para un hombre conocido con el alias de Carlitos Milagrosa.

Las primeras indagaciones señalan que días antes del homicidio, al hoy fallecido le habrían entregado una libra de marihuana para su comercialización. Sin embargo, presuntamente la habría utilizado para consumo personal y posteriormente se habría negado a responder económicamente por la sustancia, situación que habría desencadenado represalias dentro de la organización.
Las autoridades también establecieron que el hombre registraba una anotación judicial en el sistema SPOA desde el año 2011, aunque continúan recopilando elementos probatorios para esclarecer completamente los móviles del crimen e identificar al responsable material e intelectual del homicidio.




