Al conjunto inglés se le vuelve a escapar la gloria de ganar su primera Orejona, luego de dos finales disputadas.
Por: Iván Peña Ropaín
París Saint-Germain de Francia se convirtió en campeón, qué digo, bicampeón consecutivo de la Champions League, al imponerse en una final muy disputada al Arsenal de Inglaterra en el estadio Puskás Arena de Budapest, Hungría.
El conjunto francés, que llegaba como amplio favorito y del que muchos pensaban que tendría este juego fácil, terminó sudándola más de la cuenta para, primero, empatar el cotejo y, segundo, tratar de remontarlo para evitar los penales.
Y es que comenzó perdiendo con un gol tempranero, al minuto 5, del alemán Kai Havertz, marcador que solo pudo igualar al minuto 64 y, eso sí, de manera agónica. Lo facturó el francés Ousmane Dembélé de pena máxima.
Después de eso, y de que no se vieran más anotaciones, esta definición de la Orejona se extendió al tiempo extra, en el que tampoco hubo goles.
Desde los doce pasos terminó ganando el PSG con marcador de 4-3, gracias a las erratas del cuadro londinense por intermedio del británico Eberechi Eze y del brasileño Gabriel Magalhães.
De esta manera, el PSG, tras tres finales disputadas en la historia de la Liga de Campeones, conquistó su segundo trofeo, el que lo sigue perfilando como un equipo que empieza a dibujar una hegemonía triunfante en el fútbol europeo.
Por su parte, el Arsenal se quedó con las ganas de enarbolar su primer galardón en la competición de la UEFA. Esta fue su segunda final, recordándose que años atrás había perdido ante el Barcelona de España.




