El rojo de los caleños llegó al último juego de la Sudamericana con la opción de meterse a octavos ganando, y de local, pero no pudo ni hacer un gol.
Por: Iván Peña Ropaín.
El América de Cali recibió en su Pascual Guerrero la noche del jueves anterior a uno de los “pequeñitos” del fútbol ecuatoriano, Macará, con la garantía de que, ganándole, podría haber acabado primero del grupo A, o como malo, siendo segundo, en la Copa Sudamericana, pero acabó eliminado.
Igualó a cero con esa escuadra y culminó tercero en la tabla de posiciones con 9 unidades, siendo el primero y clasificado directamente a los octavos de final de este certamen organizado por la Conmebol el émulo de turno.
Los Diablos Rojos no solo vivieron un infierno durante el partido tras ver que no podían hacerle gol a un equipo poco distinguido a nivel continental, pero que se le paró muy bien, sino al escucharse el pitazo final tras la calentura de su hinchada.
En fin, el rojo que pertenece a los caleños fracasó totalmente en este primer semestre de la temporada 2026, al quedar también fuera de las finales de la Liga Betplay-I 2026.




