Este periodista bogotano habría condicionado su salida a que, en pocas palabras, se ocultaran detalles de su conducta de acoso sexual contra mujeres en ese medio televisivo.
Por: Iván Peña Ropaín.
Molestas andan muchas mujeres en el país, especialmente aquellas que se declararon víctimas, por una develación que hizo la Revista Raya y que fue retomada por varios medios nacionales, concerniente a que la salida del periodista Jorge Alfredo Vargas de Caracol Televisión habría estado acompañada de un acuerdo confidencial firmado entre ambas partes, lo que se dio en medio de las denuncias internas en dicho medio de comunicación por presunto acoso sexual y que estallaron públicamente en marzo pasado. De los señalamientos también fue objeto el comunicador deportivo Ricardo Orrego.
De acuerdo con la información publicada por Raya, durante una visita de inspección laboral en el marco de las indagaciones emprendidas por este escándalo, se estableció que habría existido una aparente “cláusula de confidencialidad recíproca”, con el fin de limitar la divulgación de detalles relacionados con el caso. Ello, sin duda, está dificultando para que el proceso avance hacia instancias formales de investigación.
Sobre la salida del bogotano Jorge Alfredo Vargas, quien era el encargado de presentar la edición central de Noticias Caracol, la mencionada empresa televisiva había explicado que tal movida obedeció a razones de edad, señalando que, con 59 años, ya cumplía con los requisitos para acceder a su pensión. No obstante, la Revista Raya precisó que su retiro no siguió el mismo esquema aplicado en otros casos recientes dentro de la empresa.

La publicación también indica que, mientras que al periodista manizalita Ricardo Orrego, de 51 años y quien era una de las barajas del ‘Gol Caracol’, se le terminó el contrato laboral de manera unilateral, en el caso de Vargas se habría optado por una terminación contractual por mutuo acuerdo mediante una transacción formal en la que se consentía que se evitara una revisión más profunda de las denuncias presentadas por varias mujeres que laboraron en el canal.
Como se recordará, las delaciones se remontan al pasado 13 de marzo, cuando tres periodistas y una practicante acudieron al área de Gestión Humana para reportar episodios de acoso sexual y hostigamiento prolongado dentro de la redacción de Noticias Caracol contra Orrego y Vargas, que databan de muchos años atrás.
Según los testimonios recopilados, las conductas señaladas incluían llamadas fuera del horario laboral, incluso en horas de la madrugada, así como comportamientos considerados inapropiados por las denunciantes en el área laboral y en puntos específicos de la edificación de Caracol Televisión, como ascensores, en los que fueron tomadas a la fuerza por sus victimarios para besarlas.
Pese al escándalo que sacudía al país, inicialmente no se develaba el nombre de los dos señalados como acosadores sexuales, pero, gracias a la presión mediática en redes sociales y a que una de las practicantes víctimas advirtió que haría públicas las pruebas si la empresa no actuaba con firmeza, días después se conoció la salida de Vargas y Orrego del canal el pasado 24 de marzo, lo que evidentemente los puso a ambos en el patíbulo. Seguidamente, el Ministerio de Trabajo abrió una inspección para revisar posibles irregularidades en el manejo institucional de estas denuncias, evidenciando que todo lo denunciado por las víctimas habría ocurrido.




