El padre de quien se graduaría este año de bachiller del Colegio Bolivariano y quien soñaba con irse a la Armada Nacional pidió a las autoridades que den con los responsables.
Con la voz y el corazón quebrados, la mirada perdida, como buscando respuestas en un cielo tácito ante lo sucedido, se le observaba al padre de una nueva inocente víctima de la inseguridad y violencia que carcomen día a día a Barranquilla, siendo esta el estudiante Andrés Felipe Sandoval.
El progenitor de este joven de 19 años, quien fue impactado por los disparos que, al parecer, hizo un extorsionista contra una casa en el barrio Las Malvinas, en el suroccidente, en el ocaso de la tarde del viernes 24 de abril, empezó contando: “Mi muchacho era una muy buena persona, como todo joven, soñador. No se metía con nadie”. En un primer momento se dijo que el hecho de sangre había acontecido en el barrio Evaristo Sourdis, también en el suroccidente.
Agregó con tono melancólico sobre cómo sucedieron los hechos, basado en lo que dijo una de las amigas que acompañaba a Andrés en esos momentos: “Mi hijo acababa de salir del colegio y estaba acompañando a dos de sus compañeras a sus casas, cuando sujetos en moto arrojaron un panfleto en el frente de la casa y, al montarse rápidamente en la moto, procedieron a dispararle a esta, dándole a Andrés, que pasaba en esos momentos por ahí”.
El inconsolable padre de quien era el cuarto de cinco hermanos, se graduaría a final de este año como bachiller del Colegio Bolivariano y tenía pensado irse para la Armada Nacional, pidió a las autoridades competentes que este caso no quede impune y se pueda dar con la captura de quienes no solo acabaron con la vida de Andrés Felipe Sandoval, sino con la de toda una familia.

Informe: Alexander Ojito – El Ojo de la Calle
Redacción: Iván Peña




