El jefe de Estado defendió que un ajuste salarial adicional serviría para proteger el poder adquisitivo y el empleo ante lo que considera una medida que frena el crecimiento económico.
Durante el consejo de ministros realizado este martes 21 de abril en la Casa de Nariño, el presidente Gustavo Petro advirtió que su Gobierno podría impulsar un nuevo incremento del salario mínimo vital y móvil en 2026 si la Junta Directiva del Banco de la República continúa elevando las tasas de interés.
“Si ellos suben más la tasa de interés, más protegemos; es más, Germán, alístese, porque la Constitución habla de salario vital y móvil. Si la Junta (del Banco de la República) sigue en esa tontería en que va, pues subimos otra vez el salario”, afirmó el mandatario, dirigiéndose al ministro de Hacienda, Germán Ávila.
Petro calificó de “tontería” la política de alzas en las tasas de interés del emisor y desestimó las críticas sobre un posible ciclo inflacionario.
La declaración se produce en medio de la tensión entre el Gobierno nacional y el Banco de la República por la política monetaria restrictiva, que el presidente considera responsable de frenar el crecimiento económico. Petro recordó que la Constitución ordena un salario “vital y móvil”, lo que, según su interpretación, permite ajustes adicionales para proteger el poder adquisitivo de los trabajadores ante decisiones del emisor.
#Atención El presidente Gustavo Petro advirtió que si el Banco de la República sigue subiendo las tasas de interés, su Gobierno volverá a aumentar el salario mínimo. pic.twitter.com/BZbmmyjUNO
— BluRadio Colombia (@BluRadioCo) April 22, 2026
El salario mínimo vital y móvil para 2026 fue fijado por decreto a finales de 2025 en 2 millones de pesos (incluido el auxilio de transporte), lo que representó un histórico incremento del 23,7 %. Esta medida generó fuerte controversia: empresarios alertaron sobre riesgos inflacionarios y mayores costos laborales, mientras que sindicatos y el Gobierno la defendieron como necesaria para acercar el salario a la canasta básica vital.
Poco más de dos meses después (en febrero), el Consejo de Estado suspendió provisionalmente el decreto inicial por falta de suficiente sustentación técnica, lo que obligó al Gobierno a expedir un decreto transitorio, manteniendo intacta la cifra de 2 millones de pesos y agregando nuevos estudios sobre productividad, costo de la vida y salario relativo.
La advertencia de Petro ha reavivado el debate sobre la independencia del Banco de la República y los límites legales para modificar el salario mínimo. Según la Ley 278 de 1996, el ajuste anual debe definirse antes del 31 de diciembre mediante concertación o decreto presidencial.
Un segundo aumento en el mismo año podría enfrentarse a obstáculos jurídicos y económicos importantes, aunque el Gobierno nacional insiste en su facultad constitucional.




