La victoria del Merengue en este cierre de La Liga lo deja a seis de distancia del Barcelona, pero el que, de ganar este miércoles, volverá a tomarle nueve de ventaja.
Por: Iván Peña Ropaín.
La tarde de este martes se dio inicio a la fecha 32 (de 38) de La Liga de España y en esta actuó Real Madrid como local frente al modesto Alavés, al que derrotó 2-1 con los goles del francés Kylian Mbappé y el brasileño Vinicius Jr.
Pese a que esa victoria le permitió sumar 73 unidades y quedar a seis del puntero, que se perfila como campeón por la buena ventaja que posee, Barcelona, los jugadores madridistas no evitaron la silbatina de un estadio Santiago Bernabéu, al que esta vez llenaron sus hinchas para cobrarles la mala campaña que realizan.
Fuertes abucheos e insultos también se escucharon desde el inicio de este compromiso, cuando los nombres de los jugadores eran anunciados en la megafonía del escenario, siendo el principal detonante de esta molestia la reciente eliminación que percibieron a manos del Bayern Múnich de Alemania en los cuartos de final de la Champions League.
Y ni decir cuando se escuchó el silbatazo final: los cánticos de reproche de los madridistas fueron atronadores contra los jugadores del Merengue, a quienes les cuestionan con vehemencia por el fracaso que ya dibujan en esta temporada, en la que ya no podrán aspirar a la Orejona y en la que La Liga la tienen virtualmente perdida, muy a pesar de que aún quedan fechas por jugar y matemáticamente podría superar al Culé.
No obstante, si el Barça vence mañana (2:30 p. m.) en su juego por esta fecha al Celta de Vigo como local, volverá a tomarle 9 puntos de diferencia y esa numerología, en el cierre de un campeonato como este, es más que fructífera para quien la posea.




