Al menor le quitaron la vida en la esquina de la vivienda en la que residía con sus abuelos.
La tranquila tarde del miércoles 15 de abril en el barrio Carrizal, de Barranquilla, se rompió con el estruendo de los disparos. En plena vía pública, la vida de Gabriel Conrado Cova, un joven venezolano de apenas 17 años, se apagó ante la mirada impotente de quienes lo conocían. Hoy, el dolor tiene el rostro de una madre que, tras recibir la noticia más amarga de su vida, tuvo que cruzar el país para sepultar el cuerpo de su hijo.
La madre de Gabriel vive en Bogotá, trabajando para sostener a los suyos, mientras el joven residía en Barranquilla bajo el cuidado de su abuela. “Me llamó mi papá para darme la noticia. Llegué anoche mismo“, relató la mujer con la voz quebrada.
Según su testimonio, Gabriel estaba descansando cuando decidió salir un momento; fue en la esquina de su casa donde la violencia lo alcanzó sin darle tiempo a nada.
Su madre manifestó que Gabriel era un joven con planes y había llegado a Colombia hace ocho años junto a su familia, huyendo de la crisis en su país natal. “Actualmente se encontraba cursando su bachillerato“, expresó.
“Él estudiaba, quería salir adelante”, recordó su progenitora, quien hace apenas dos semanas habló con él por última vez. En aquella llamada, como cualquier hijo, le pidió un apoyo económico, sin saber que sería la despedida definitiva.
En redes sociales ha circulado un video que ha conmovido a los barranquilleros. En las imágenes se observa a una mujer mayor, rota por el dolor, aferrada al cuerpo del joven mientras grita su nombre. Esa mujer es su abuela, quien lo vio crecer y lo acompañaba en su día a día en el barrio.
Para la familia Conrado Cova, este es un golpe devastador: Gabriel era el tercero de sus hijos y el símbolo de una lucha migrante que buscaba un futuro mejor en territorio colombiano.
Desde las afueras de Medicina Legal, mientras espera la entrega del cuerpo para darle cristiana sepultura, la madre de Gabriel solo le hizo una petición a la Policía Metropolitana de Barranquilla y la Fiscalía: “Solo exijo que haya justicia”.
Informe: Alexander Ojito – El Ojo de la Calle




