Sugar, una ‘perrita’ admirable que descrestó a millones de personas por su destreza y equilibrio, sin importar la intensidad de las olas, enarboló más de 10 títulos en su país y a nivel mundial.
Por: Iván Peña Ropaín.
Hoy queda más que claro que los lutos que se viven en el deporte no solo se perciben y golpean con fuerza cuando sus atletas humanos parten de este mundo, sino, aunque les parezca inverosímil, también con animales que en algún momento fueron estrellas en competiciones deportivas de corte nacional o internacional en sus respectivos países.
Lo anterior es sinónimo de lo que acontece en estos momentos en Estados Unidos al divulgarse la noticia del fallecimiento de una leyenda de cuatro patas que dejó huella en cada ola que surcó sobre una tabla de surf: la icónica ‘perrita’ Sugar, que murió en las últimas horas a los 16 años de vida, luego de perder una dura batalla contra el cáncer.
La lamentable noticia para muchos amantes de los caninos y animalistas la confirmó su inseparable compañero humano, Ryan Rustan, quien, a través de redes sociales, compartió un emotivo mensaje que rápidamente conmovió a la comunidad deportiva y a miles de seguidores alrededor del mundo, haciéndolo viral de paso.
Rustan contó que Sugar no solo murió en paz, sino en el lugar donde siempre perteneció: en los brazos de quien la acompañó en cada una de sus victorias, su cuidador y rescatista, quien la salvó de las calles de Huntington Beach, California, región catalogada como la cuna del surf y donde mostró toda su destreza.
Su gran equilibrio y habilidad sobre la tabla, así como su conexión única con el mar y sus olas, la llevó a enarbolar 19 títulos, entre ellos cinco campeonatos mundiales, una hazaña que la posicionó como una de las más grandes de todos los tiempos en esta disciplina.




