Desde su celda en la Cárcel de Cómbita, dice que no cederá ante ninguna provocación y afirma estar comprometido con “su transformación personal”.
En una carta redactada por él mismo y fechada el 19 de marzo de 2026, Jorge Eliécer Díaz Collazos se dirigió a las principales autoridades del Atlántico y el país para dejar constancia de lo que denomina un “proceso de cambio personal y espiritual”.
El documento, enviado desde el centro penitenciario de máxima seguridad de Cómbita (Boyacá), busca clarificar su postura frente a la actual situación de orden público en la región.
Lejos de los tecnicismos legales, el texto de Díaz Collazos se centra en su esfera privada y sus creencias actuales. “Mi vida está orientada a Cristo”, manifiesta en uno de los apartes más personales de la misiva, asegurando que es en la fe donde ha encontrado la fortaleza necesaria para mantener la tranquilidad.
Según el remitente, este cambio no es solo una decisión individual, sino un compromiso que asume en nombre de su familia.
“A pesar de que actores externos intentan incitarme a tomar las armas o a retomar caminos de violencia, manifiesto con total firmeza que no cederé ante ninguna provocación. Mi vida está orientada a Cristo y es en Él donde encuentro la fortaleza para mantener mi corazón en gozo y en paz. Este compromiso no es solo personal, sino que lo asumo también en nombre de mi familia”, reza el escrito.
La carta no solo habla de espiritualidad, sino que hace una exposición directa sobre su posición ante la violencia. Díaz Collazos asegura ser blanco de “actores externos” que intentarían incitarlo a retomar caminos de confrontación, ante lo cual afirma con determinación que no cederá a ninguna provocación.
En un gesto inusual, el documento incluye un pedido formal a la Policía Nacional y a la Fiscalía: solicita que se actúe frente a individuos que, según él, intentan desestabilizar el orden en la ciudad y, además, expresa su confianza en que las autoridades utilicen su poder para el bien común y el control de la seguridad.
Al cierre de la misiva invita a la opinión pública para observar su proceso actual sin prejuicios. Díaz Collazos pide a los medios de comunicación evitar especulaciones sobre posibles represalias de su parte, definiéndose a sí mismo como un “hombre de paz” que está viviendo una transformación personal profunda.
“Esta carta es prueba suficiente de mi postura: soy un hombre de paz, comprometido con su transformación personal, y no representaré ninguna amenaza para la convivencia ciudadana”, concluye la misiva.

El escrito, hecho por quien las autoridades señalan como máximo cabecilla del grupo delincuencial los Costeños, se da a conocer luego del atentado criminal del que fueron víctimas tres personas en el norte de Barranquilla, entre ellos el hermano de su pareja sentimental (su cuñado), identificado como Julio Enrique Ruiz Polanía, quien resultó gravemente herido tras recibir 10 disparos. El ataque es atribuido al grupo delincuencial los Pepes y estaría ligado a las disputas que ambas estructuras sostienen en Barranquilla y su área metropolitana.




