La Gobernación del Atlántico invirtió $7.724 millones en la modernización del hospital, lo que permite que se realicen partos en ese municipio en condiciones adecuadas.
Doriangelis Paola es la primera bebé nacida en la nueva sala de partos de la ESE Hospital de Repelón, inaugurada en diciembre pasado. Su llegada simboliza el regreso de los partos al municipio y marca el inicio de una nueva etapa de atención materna segura y digna para las familias del sur del departamento.
Durante años, las mujeres gestantes de Repelón debían trasladarse a municipios como Sabanalarga, Luruaco, Baranoa o incluso hasta Barranquilla para dar a luz. Los largos recorridos, muchas veces en medio de emergencias obstétricas, representaban un riesgo para la salud de las madres y de los recién nacidos, además de implicar altos costos para las familias.

Hoy, esa realidad comenzó a transformarse gracias a una inversión de $7.724 millones de la Gobernación del Atlántico que modernizó la infraestructura del hospital municipal, convirtiéndolo en un centro asistencial resolutivo con capacidad para atender a más de 120 mujeres embarazadas que actualmente residen en el municipio.
El proyecto incluyó la construcción y adecuación de 766 metros cuadrados adicionales, donde hoy funcionan nuevas áreas de sala de partos, observación y hospitalización, así como sistemas de soporte vital indispensables para garantizar una atención segura.
La obra también incorporó dotación biomédica especializada que incluye monitor fetal, servocunas, equipos de reanimación neonatal e incubadora de transporte, además de infraestructura esencial como planta eléctrica, tanque de agua potable, sistemas de gases medicinales y redes contra incendio. Lo cual, se convirtió en garantía para la primera parturienta atendida.

Para María Rosa Jiménez Morales, madre de la primera bebé nacida en la nueva sala, esta transformación tiene un significado profundamente personal. “Estaba preocupada. Le decía a mi mamá que no quería alumbrar por fuera. Quería que mi hija naciera aquí mismo en Repelón y le pedía tanto a Dios que fuera aquí… y así fue”, recuerda con emoción mientras sostiene a su hija Doriangelis Paola.
La joven madre cuenta que cuando escuchó al gobernador Eduardo Verano de la Rosa anunciar que el hospital volvería a atender partos, sintió que “el alma le volvió al cuerpo”.
“Pensé que no había nada de eso aquí, pero sí. Cumplían con todos los requisitos, con las camillas y con todo. Eso fue lo que más me tranquilizó”, expresó.
Desde aquel primer nacimiento, el pasado mes de febrero, otros tres bebés han llegado al mundo en el hospital: dos niñas y un niño, consolidando el retorno de los partos al municipio.
Hugo Roa Cabrera, coordinador médico de la ESE Hospital de Repelón, explicó que el nuevo modelo garantiza una atención integral desde el control prenatal hasta el nacimiento.
“Nuestras maternas pueden dar a luz sin riesgo en nuestra unidad de sala de parto y con un buen control prenatal en nuestras instituciones y puestos de salud. Antes tenían muchas dificultades por el traslado a otros municipios; hoy pueden recibir atención segura aquí mismo”, afirmó.
La médica Angelina Peña, responsable de la Ruta Materno Perinatal, destacó que la nueva infraestructura permite fortalecer las estrategias para la reducción de la mortalidad materna. “Esta adecuación es fundamental para atender con calidad y con seguridad a nuestras maternas”, señaló.

Además, el hospital implementó valoración médica obligatoria a las 72 horas del egreso, una medida clave para detectar tempranamente posibles complicaciones en el periodo posparto.
La llegada de Doriangelis Paola a Repelón, no solo representa la alegría de una familia. También simboliza el resultado de una política pública que apuesta por fortalecer el sistema de salud desde la prevención, la infraestructura, el talento humano y la vigilancia epidemiológica.
En este municipio del sur del Atlántico, donde durante años los nacimientos ocurrían lejos del hogar, hoy las madres pueden recibir a sus hijos en su propia tierra, rodeadas de su familia y con la seguridad de contar con atención médica oportuna.




