El tomarse sus genitales lo hizo al final del reciente cotejo ante Nacional en el Romelio, en respuesta a la molestia que mostraba la hinchada juniorista por la goleada padecida.
Por: Iván Peña Ropaín.
Una de las tantas escenas bochornosas que dejó la noche del martes anterior la goleada 4-0 que le propinó Atlético Nacional de Medellín al Junior de Barranquilla en el estadio Romelio Martínez fue el gesto grosero que le hizo el jugador Jhomier Guerrero a la hinchada que estaba situada en la gradería Occidental.
A esa “llenada” que nos metió ese equipo paisa, a lo mal que jugó el equipo, a la “coladera” que volvió a ser la defensa y a la pelea que protagonizaron miembros del Frente Rojiblanco Sur en el sector de Oriental, se aunó la actuación del lateral ‘tiburón’, que no mostró profesionalismo al responderle tomándose sus genitales y enseñándoselos a la fanaticada que cuestionaba con vehemencia y razón al equipo por esa estrepitosa caída.
Pues bien, como suele pasar con muchos de los futbolistas en el ámbito local cada que cometen una mala conducta, montan en sus redes algún versículo o mensaje religioso para disculparse, actuando de esta manera el defensor barranquillero.
A través de una historia que publicó en su cuenta de Instagram, Guerrero, además de dichos típicos mensajes que manejan todos aquellos que son creyentes, anexó una foto suya en blanco y negro, notándosele de espalda en medio de un partido, y escribiendo también: “Para la hinchada y aficionados del equipo más grande de Colombia, Junior FC, les pido unas disculpas públicamente por los actos cometidos. ¡Gracias, Dios los bendiga!”.





