La Arquidiócesis rechazó las calumnias contra la hermana Marta y anunció acciones legales.
Por: Laura Rocco
No debes creer en todo lo que ves en redes sociales, es uno de los “mandamientos” de Internet, pues puedes terminar difundiendo información falsa que atente contra la honra y la dignidad de una persona o una comunidad.
Es el caso de la hermana Marta, la religiosa que fue acusada injustamente de ser un hombre disfrazado que merodeaba un edificio en el norte de la ciudad para cometer acciones delictivas. Fotos y videos de la mujer fueron difundidos con rapidez a través de WhatsApp, Facebook y otras redes, sin verificación alguna.

La Arquidiócesis respondió y aclaró
Monseñor Pablo Salas, arzobispo de la Arquidiócesis de Barranquilla, salió al paso con sus declaraciones ante las recientes difamaciones que sufrió la religiosa.
“Queridos arquidiocesanos, queridos habitantes del departamento del Atlántico, tengo aquí a mi izquierda a la hermana Marta, nuestra querida hermana Marta que lleva 26 años presente en el Monasterio de Clausura de las Hermanas Reparadoras, y estoy aquí también con la madre superiora de la comunidad”.
Sobre las funciones de la religiosa y qué hacía en el momento en que fue grabada, explicó: “La hermana Marta lleva 26 años en Barranquilla y durante 26 años ha sido la ecónoma de la comunidad de las Hermanas Reparadoras y la religiosa externa que sale a hacer las diligencias propias de una comunidad como la de ellas, que es de clausura, donde las hermanas no pueden salir todas a hacer sus diligencias”.
El arzobispo expresó con indignación: “Siento que a la hermana Marta se le han vulnerado sus derechos, se ha irrespetado su dignidad de religiosa y de persona, de ciudadana de este país. No es posible que algunas personas piensen de manera equivocada que la hermana Marta no es una religiosa y que es una impostora que se vistió de religiosa; sobre todo, es triste que alguien de manera irresponsable haya difundido esas imágenes que se conocen por las redes sociales donde la hermana Marta aparece como un hombre vestido de religiosa”.
Es inapropiado y puede tener repercusiones legales difundir información falsa afectando la buena imagen y honra de una persona. Cualquier información compartida como noticia debe ser verificada en su totalidad porque puede generar afectaciones emocionales y otros perjuicios a la dignidad.
Al respecto, el arzobispo expresó su disgusto: “La hermana Marta es una respetada religiosa. Estoy con el abogado de la Arquidiócesis de Barranquilla a quien le he dado el poder para entablar los procedimientos que se requieran para que las personas que difundieron estas imágenes, sobre todo, para que la familia donde ella llegó a preguntar por otra persona en el edificio Atlántico se disculpe públicamente”.
Monseñor Pablo Salas, expresa su respaldo a la hermana Martha, religiosa Reparadora de Cristo Sumo y Eterno Sacerdote.
— ArquidiocesisBq (@ArquidiocesisBq) March 5, 2026
Ante las difamaciones difundidas, se hace un llamado al respeto por su dignidad y buen nombre, y se anuncia que se tomarán las acciones legales correspondientes pic.twitter.com/sSFVzy4UBx
La rectificación por parte de los miembros del edificio
Este fue el comunicado que emitieron desde el edificio tras el grave error cometido:
”En relación con la información que circuló sobre un presunto intento de engaño ocurrido el pasado lunes 2 de marzo en edificio del norte de Barranquilla se considera importante realizar una aclaración para precisar los hechos.
Inicialmente, se interpretó que la persona que ingresó al edificio, vestida con hábito religioso, podría tratarse de un hombre disfrazado. Esta percepción surgió a partir de varias circunstancias que, en ese momento, generaron sospecha entre los residentes.
Uno de los factores clave fue que, al momento de ingresar al edificio, la religiosa le manifestó a un residente que buscaba a una persona con el nombre casi similar al de la administradora del lugar.
Esta similitud en el nombre hizo que la visitante se dirigiera directamente al apartamento de la administradora, lo que contribuyó a generar confusión.
Durante el breve encuentro se presentaron otros elementos que, en el contexto de prevención y seguridad que manejan actualmente muchos edificios residenciales, fueron interpretados como inusuales y despertaron alerta entre quienes estaban presentes.
Posteriormente, tras nuevas verificaciones y conversaciones adicionales, se pudo establecer que la persona corresponde efectivamente a una religiosa y no a un hombre disfrazado, como inicialmente se pensó.
Es importante señalar que la interpretación inicial se produjo en medio de un ambiente generalizado de preocupación por la seguridad ciudadana y por los múltiples casos de engaños y modalidades de hurto que se han presentado en distintas ciudades. Este contexto llevó a que la situación fuera entendida, en un primer momento, como una posible alerta de inseguridad.
En realidad se trataba de una representante de la comunidad Hermanas Reparadoras que creyó estar en el lugar que le habían asignado para realizar una diligencia.
Ofrecemos disculpas por la confusión que esta interpretación pudo haber generado y agradecemos a quienes ayudaron a esclarecer los hechos”.




