Una salida de Carnaval se convirtió en tragedia tras un hallazgo macabro en el barrio Maranatha.
“Ellas andaban juntas y murieron juntas”, es lo que recuerda con gran dolor Carlos Hernández, padre de Sheridan Sofía y Keyla Nicol Hernández Noriega, menores de edad que fueron halladas sin vida el pasado 1 de marzo en zona enmontada de Malambo, Atlántico.

La salida
El pasado 17 de febrero, Sheridan, de 14 años, y Keyla, de 17 años de edad, decidieron tener una salida con supuestos amigos con quienes acordaron reunirse a través de redes sociales y a quienes, al parecer, habían conocido días atrás en el marco del Carnaval de Barranquilla. Las menores partieron desde una vivienda en el barrio La Sierra, en la capital del Atlántico.
“Ellas se dirigían a la casa de unos amigos en Malambo, desde esa noche no nos comunicamos más con ellas, les preguntamos a las amigas y nadie daba razón de ellas. El miércoles a las 11:00 de la noche empezaron a escribirnos desde el número de una de las personas con las que ellas se fueron a pedirnos dinero por la vida de ellas, $5 millones, después $5 millones por cada una, un dinero con el que no contábamos, nos mandaban mensajes de una sola vez en el que a una de ellas le apuntaban con un arma”, contó Wendy, hermana de las hoy occisas.
Las horas pasaban y las esperanzas se acababan: “Mi mamá envió eso al Gaula, esperamos respuestas durante días y no hubo respuestas, nos decían que las íbamos a encontrar, que era un autosecuestro, pero sabíamos que ellas no eran capaces de eso. Las últimas palabras de ese número a mi mamá fueron: ‘Nunca vas a encontrar a tus hijas, a tus hijas las vamos a matar’“.
Hallazgo macabro
En la noche del pasado 1 de marzo fueron encontrados dos cuerpos en zona enmontada del barrio Maranatha, en Malambo, Atlántico, familiares de las adolescentes llegaron al lugar y la noticia comenzó a ser difundida: todo apuntaba a que esas que yacían sin vida en el sitio eran las hermanas Hernández.
Al día siguiente, parientes de las menores se dirigieron a las instalaciones del Instituto Nacional de Medicina Legal en Barranquilla, donde la madre de Sheridan Sofía y Keyla Nicol confirmó lo que nunca hubiese deseado que fuese real: esas eran sus hijas, las niñas de sus ojos a las que tanto amaba habían sido asesinadas.

El caso de desaparición y secuestro que terminó en un doble crimen había sido reportado a las autoridades, pero estas no lograron actuar a tiempo para salvar estas dos vidas. Ahora solo queda dar con los homicidas y hacer justicia en memoria de las adolescentes.
“La mamá de las niñas entró a reconocer los cuerpos, yo no tuve el valor de entrar. La última vez que hablé con ellas fue en carnavales. Les pido a las autoridades que se pongan pilas porque yo denuncié este secuestro de mis hijas y nunca me dieron respuesta hasta que las encontraron muertas. Recuerdo de ellas sus locuras, como todo pelao. Yo había hablado con la niña menor el Domingo de Carnaval para que vinieran a ver el desfile conmigo, pero no. Ellas andaban juntas y murieron juntas”, dijo con la mirada perdida y el corazón destrozado por tan irreparable pérdida, el progenitor de las menores.

Informe: Laura Rocco y Alexander Ojito – El Ojo de la Calle




