La víctima había sido capturada en en 2022 por la SIJÍN, tras ser vinculada con un grupo delincuencial dedicado al hurto a personas.
Un ataque criminal a plena luz del día volvió a sacudir a la capital del Atlántico. A las 1:30 de la tarde del jueves 26 de febrero, en el barrio Carrizal, fue asesinado Jhon Jairo Hernández Díaz, de 39 años, cuando se encontraba al interior de su vehículo.
El crimen ocurrió en la calle 51B con carrera 1G, en una zona urbana transitada. Según el reporte oficial entregado por la Policía Metropolitana de Barranquilla, dos hombres que se movilizaban en motocicleta interceptaron a la víctima. El parrillero descendió parcialmente, desenfundó un arma de fuego y disparó en repetidas ocasiones.
Hernández Díaz recibió dos impactos de bala, uno en el hemitórax izquierdo y otro en un brazo. Gravemente herido, fue trasladado al la Clínica Los Almendros, donde minutos después falleció debido a la gravedad de las lesiones.
De acuerdo con las autoridades, la víctima registraba 14 anotaciones judiciales por delitos como hurto, porte ilegal de armas de fuego, tráfico de estupefacientes, amenazas, daño en bien ajeno y violencia intrafamiliar. Además, en 2022 fue capturado por unidades de la SIJIN en medio de un operativo contra el Grupo Delincuencial Común Organizado (GDCO) los Lisos, estructura dedicada al hurto a personas y que fue desarticulada en su momento.
Este amplio prontuario es ahora una de las principales líneas de investigación para esclarecer si el homicidio estaría relacionado con ajustes de cuentas o disputas entre estructuras criminales.
Las autoridades también revelaron que en medio de la rápida fuga, los atacantes arrojaron un bolso en el que fue hallada una pistola marca Sig Sauer, calibre P228, con número de serie B261384. El arma quedó en poder de las autoridades como elemento material probatorio dentro de la investigación.
La zona donde ocurrió el crimen es señalada por las autoridades como área de injerencia del Grupo Delincuencial Organizado los Costeños, presuntamente bajo el mando de alias Mono Cachetes, por lo que no se descarta que el hecho tenga relación con dinámicas internas del crimen organizado.
Funcionarios del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) asumieron los actos urgentes y adelantan la recolección de pruebas, revisión de cámaras de seguridad y testimonios que permitan identificar plenamente a los responsables y establecer los móviles del homicidio.
El caso se suma a la lista de hechos violentos que mantienen en alerta a las autoridades en distintos sectores de Barranquilla, mientras continúan los operativos para contener el accionar de estructuras criminales que disputan el control territorial en la ciudad.




