Gestores culturales piden rescatar el evento que une a todos los villanueveros.
Por: Elton Salas Cuadrado
Villanueva, La Guajira, es una tierra de compositores, aquella que parió a los más grandes exponentes de la música vallenata y que año tras año vivía su festival en medio de crisis, debido al poco patrocinio que obtenía.
Su junta directiva encabezada por Israel Romero, Betty Mendoza, Beto Lola, Álvaro David, Tico Olivares, Yolima Ruiz, Yaelma Araujo, Óscar Acosta, Jaime Plata, Anais Ibarra, Wilber Baquero, junto con los colaboradores y alcaldes de turno, hacían en septiembre el festival, que aunque para algunos quedaba mal por la parrilla musical, muchos se lo gozaban y decían “peor es nada”.
Lo más importante del certamen fue que nunca se perdió la esencia, los concursos se mantenían intactos: piquería, canciones inéditas, acordeón en todas sus categorías y por su puesto el tradicional foro, ese conversatorio donde los mejores hablaban del folclor y la música vallenata.
Este año los villanueveros y visitantes extrañamos al “Cuna”, los desfiles, el derroche de cultura, la participación de las instituciones educativas, instituciones públicas y las empresas privadas e invitados especiales hacían sentir que iniciaba el evento más importante del pueblo de Santo Tomás.
Hace un año, en medio de la pandemia, los directivos del festival y la actual administración organizaron un concierto entre la virtualidad y la presencialidad, con bombos y platillos anunciaron la parranda privada que hicieron en Valledupar, el cual fue criticado por la mayoría de los villanueveros, “le faltó villanueverismo”. A título personal guardé silencio, nunca perdí la esperanza de que el 2021 sería mejor.
Al ver desde las redes los anuncios de festividades de los municipios de La Guajira siento que quienes quisieron sacar a Israel y a su junta, como decían, hoy debilitan el festival con más connotación de la región y nace un interrogante ¿Qué pasó con el Festival Cuna de Acordeones?, la pandemia no puede ser excusa en medio de la reactivación económica, además, el 18 de septiembre todas las empresas, incluyendo la Alcaldía, organizaron la tradicional parranda con invitados y los supuestos aforos.
Existe una responsabilidad en cabeza de la actual administración y la junta de la Fundación Festival Cuna de Acordeones de decir cuál será el rumbo, decirlo con hechos, con cifras reales, no con discursos en eventos sociales y públicos, creo que urge una convocatoria de la asamblea del festival, de la cual más nunca fuimos llamados, no sabemos cómo seguir haciendo los aportes, porque ahora el hermetismo de los resultados y avances del “Cuna” no permiten saber si algunos miembros estamos activos o fuimos retirados sin previo aviso.
Cierro está reflexión con un llamado a rescatar el único evento que al igual que la fiestas patronales une a los villanueveros y nos da reconocimiento en el ámbito regional, nacional e internacional; si acaban con el “Cuna” será más difícil la gestión.




