En el recorrido participaron más de 120 grupos folclóricos y de tradición.
En el segundo día de la fiesta cultural y folclórica más importante de Colombia, Carnaval de la 44 celebró, desde la 1:00 de la tarde, el desfile de la Gran Parada de Tradición “Carlos Franco”, que inició en el Parque Olaya, descendió por la carrera 21 y culminó en la calle 47.

Durante el recorrido, la autenticidad y el jolgorio se convirtieron en protagonistas. Desde el bordillo -sin carrozas, con música en vivo y acceso gratuito- el pueblo barranquillero abrazó la esencia de la fiesta, donde lo mágico y lo cotidiano se fundieron para seguir rindiendo homenaje al universo narrativo del escritor Gabriel García Márquez.

A lo largo del trayecto se reafirmó el legado cultural del Caribe colombiano, a través de la participación de más de 120 grupos folclóricos y de tradición, danzas ancestrales y disfraces, algunos provenientes de Neiva, Cartagena, Bogotá, Santa Marta, La Guajira y distintos municipios del Atlántico.
“Desde hace varios años más de 500.000 personas se han apropiado de esta propuesta cultural y estamos felices por la respuesta que tiene la gente año tras año. Hoy también hicimos un reconocimiento al alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, y a todos los que apoyan este encuentro”, expresó Édgar Blanco, director del Carnaval de la 44.
Vestidos de los reyes: identidad y simbolismo
La monarquía del Carnaval del bordillo dejó su energía y pasión sobre el pavimento, reafirmando su papel como representantes de la tradición popular.
La reina Sharon Hurtado hizo su aparición vestida de “Abanicos de Alegría”, un traje de fantasía que rindió homenaje a la canción insignia de su reinado y a la esencia espontánea de la fiesta del bordillo, que simboliza la calle, el barrio y el encuentro espontáneo como lugar donde nace la alegría auténtica del Carnaval, y donde se canta, baila y celebra sin protocolos.

Su despliegue de color y movimiento se abrieron como una explosión festiva al ritmo de la música. Cada abanico simbolizó una emoción y una nota musical que se elevó desde la calle hasta el corazón del Carnaval, traduciendo en forma, textura y dinamismo el espíritu de la Fiesta.
Por su parte, el rey Momo Luis Mauricio Aragón se vistió de ´Tríada e’ Tambó´ , un atuendo que exaltó la cumbia como símbolo vivo del encuentro entre las tres raíces que dieron origen a la identidad del Caribe colombiano: indígena, africana y española.

El diseño evocó en lenguaje visual lo que la cumbia expresa en movimiento: equilibrio, respeto y unión, recordando que esta danza pertenece a la diversidad que la hizo posible.
Los reyes infantiles Ashley Gómez y Germán Palomino lucieron piezas inspiradas en el cardenal rojo, ave emblemática del Caribe que simboliza fuerza, vitalidad y carácter. El rojo intenso predominó en el diseño como representación de la energía y el espíritu vibrante de nuestras tradiciones.

Cada detalle fue concebido para reflejar identidad cultural y el orgullo de portar con honor nuestras manifestaciones folclóricas.
Cabe destacar que cada uno de los vestuarios fue concebido y elaborado por estudiantes de la Universidad Autónoma del Caribe, fortaleciendo el vínculo entre academia, cultura y patrimonio.
La realización de este proyecto fue posible gracias al apoyo de la Secretaría de Cultura y Patrimonio, a través del Portafolio de Estímulos del Carnaval del Distrito de Barranquilla 2026; así como de la Gobernación del Atlántico, a través de la Secretaría de Cultura Departamental.





