Más de 150 agrupaciones folclóricas y de tradición reafirmaron la vigencia del folclor popular.
El Carnaval de la 44 inició por todo lo alto con la realización de su primer desfile emblemático: la Batalla de Flores del Recuerdo Sonia Osorio, en su edición número 27, que rindió homenaje al natalicio del escritor ilustre Gabriel García Márquez.

Desde la 1:00 de la tarde, el pueblo barranquillero se dio cita para presenciar las manifestaciones culturales que, año tras año, sostienen la tradición que hacen del Carnaval una Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad.
El recorrido arrancó con la presencia imponente del grupo Selva Africana de Galapa, desde la carrera 44 con calle 72 hasta la Plaza de la Paz, en un desfile que transcurrió en completa calma y abrió paso al jolgorio, la danza y la memoria colectiva.
Más de 150 grupos folclóricos —entre cumbiambas, danzas tradicionales, comparsas y disfraces colectivos e individuales— participaron en la jornada, acompañados por un bloque adicional de 21 elementos entre carrozas, tráileres y comitivas.
En un total aproximado, en escena estuvieron más de 30 cumbiambas y danzas tradicionales, así como cerca de 70 agrupaciones entre colectivos, corporaciones y fundaciones, y más de 20 disfraces individuales y grupales que llenaron de color y engalanaron el trayecto, reafirmando que el folclor sigue vivo en el Carnaval del Bordillo.

“Esta fue la mejor Batalla de Flores del Recuerdo ‘Sonia Osorio’. Trabajamos arduamente en la curaduría de los vestuarios de las danzas patrimoniales y nacionales, y eso se pudo ver. También, fuimos cuidadosos para que no hubiese ni un solo bache (…) El pueblo barranquillero respondió satisfactoriamente al encuentro, de hecho, contamos con la presencia de más de 300.000 personas, lo que nos satisface porque la gente es el tesoro más grande que tenemos; sus aplausos, su apoyo y reconocimiento nos motivan a seguir apostándole a la salvaguarda de la tradición”, manifestó Édgar Blanco, director del Carnaval de la 44.

Blanco también expresó su agradecimiento a la Alcaldía Distrital, en cabeza del alcalde Alex Char; y al secretario de Cultura, Juan Carlos Ospino, porque “a través de la bolsa de estímulos que han dispuesto se han podido realizar eventos que impactan positivamente al patrimonio de la fiesta”.

Las carrozas
En coherencia con la temática de este año, los reyes centrales del Carnaval de la 44, Sharon Hurtado y Luis Mauricio Aragón, junto a los reyes infantiles Ashley Sofía Gómez y Germán Javier Palomino Montes, desfilaron en plataformas andantes inspiradas en algunos elementos de la estética de la obra maestra del nobel de literatura.
La reina Sharon Hurtado llegó en la carroza ´Jardín Macondiano´, una obra de arte simbólica que emuló los jardines que se siembran en la tierra y aquellos que florecen en la memoria. Este espacio alegórico reveló un universo que no se recorre con los pies, sino con el alma, donde lo cotidiano se vuelve extraordinario y donde cada hoja, sombra y silencio recuerdan que la magia no es un truco, sino una manera de mirar el mundo.
Por su parte, el rey Momo Luis Mauricio Aragón apareció en la carroza ´La Magia de Macondo´, una propuesta alegórica que integró elementos como una puerta dorada —símbolo del umbral por donde entraron culturas, ritmos y sueños que hoy hacen del Carnaval una celebración única—, un árbol que evocó la vida y la memoria, y un entorno donde convivieron flores, peces y olas como representación del Caribe colombiano.
La carroza de los soberanos infantiles, titulada ´Fantasía de Macondo´, propuso un viaje sensorial al universo del realismo mágico. Allí, la memoria, la familia y el destino se entrelazaron, mientras libros y manuscritos evocaban la búsqueda de sentido en la historia propia. Las mariposas amarillas sobrevolaron el escenario como símbolo del amor persistente y casi sobrenatural que atraviesa la obra de Gabo.




