“La gravedad de lo acontecido no es que Petro haya ordenado acciones de guerra, sino que ellas nieguen las alternativas de paz que estaban en curso y que él mismo había autorizado”, cuestionó el grupo armado.
A través de un comunicado, emitido el pasado 8 de febrero, el Ejército de Liberación Nacional (ELN) arremetió contra el presidente Gustavo Petro tras los recientes bombardeos ejecutados contra algunas de sus estructuras en la subregión del Catatumbo.
El grupo armado organizado criticó al mandatario nacional, subrayando que desvió sus intenciones de retomar los diálogos de paz tras la reunión que sostuvo con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el pasado 3 de febrero en Washington.
“El gobierno del presidente Petro ha decidido claudicar ante las órdenes del imperio de Estados Unidos y ponerse al servicio de la arremetida neocolonial que encabeza Donald Trump. Las políticas de paz y de cambios en favor de las mayorías han quedado lesionadas de manera terminal; pues con la militarización creciente por parte del gobierno, no puede hablarse de paz ni de superación del conflicto, menos entregando la soberanía nacional a un imperio genocida”, expresó el ELN.
Indicaron que el dos de febrero —un día antes de la reunión entre Petro y Trump— recibieron un emisario del presidente junto a una delegación de la Comunidad Internacional y de la Conferencia Episcopal colombiana, para hablar sobre la posibilidad de retomar la solución política al conflicto. Lo anterior fue duramente cuestionado por la organización guerrillera, que calificó los bombardeos posteriores como de suma “gravedad”.
“La gravedad de lo acontecido no es que Petro haya ordenado acciones de guerra, sino que ellas nieguen las alternativas de paz que estaban en curso y que él mismo había autorizado. Sin duda, el Presidente prefirió realizar operaciones militares contra el ELN, priorizando la protección a la Banda del 33 de las ex-Farc, con las que mantiene de vieja data una alianza en el territorio, sin importarle que bombardear zonas pobladas es una violación al Derecho Internacional Humanitario”, sostuvieron.
Y remataron: “Con dichas acciones el Presidente niega lo adelantado por su emisario y deja completamente interrogada la gestión de paz realizada por la Comunidad Internacional y la Iglesia”.
Finalmente, ratificó el ELN la voluntad de paz expresada en la reunión del 2 de febrero. “Mientras llega el próximo gobierno, continuaremos dialogando con la sociedad, las organizaciones populares y las comunidades para avanzar hacia la construcción del Acuerdo Nacional que hemos propuesto al país”, puntualizó el grupo armado ilegal.




