“Traumatizar niños no es política”, expresó de manera férrea el magistrado tras proferir la decisión de ordenar la liberación del niño de 5 años y su padre ecuatoriano.
Un juez federal de San Antonio, Texas, ordenó la liberación inmediata de Liam Conejo Ramos, un niño de 5 años de origen ecuatoriano, y su padre, Adrián Alexander Conejo Arias, quienes fueron detenidos por agentes de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en un suburbio de Minneapolis, Minnesota. La decisión judicial, emitida este sábado, representa un revés para las políticas migratorias del gobierno de Donald Trump y ha generado un amplio debate sobre el trato a familias migrantes en el país.
Según detalles del caso, Liam y su padre fueron retenidos el 20 de enero pasado, justo cuando el menor regresaba del preescolar en el distrito de Columbia Heights. Los agentes federales, en una operación que ha sido calificada de controvertida, trasladaron a ambos a más de 1.300 millas hasta el Centro Residencial Familiar del Sur de Texas en Dilley, un complejo diseñado para la detención de familias migrantes.
La familia ecuatoriana había ingresado legalmente a Estados Unidos en diciembre de 2024 a través de la aplicación de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), presentándose en la frontera de Texas para solicitar asilo y huir de la inestabilidad económica en Ecuador.
El juez federal Fred Biery, en una sentencia contundente, exigió la liberación “lo antes posible” y no más tarde del martes 3 de febrero, mientras el proceso de inmigración continúa en los tribunales. En su fallo, el magistrado criticó duramente al gobierno federal, acusándolo de ignorar principios fundamentales de la Declaración de Independencia y de perseguir “cuotas diarias de deportación” de manera “mal concebida e incompetentemente implementada”, incluso si implica “traumatizar a niños”.
Biery citó a Thomas Jefferson y a Benjamin Franklin, advirtiendo sobre el “lujurioso afán por el poder ilimitado y la imposición de crueldad”, y cuestionó la validez de las órdenes administrativas de ICE, comparándolas con “el zorro custodiando el gallinero”. Además, incluyó referencias bíblicas como Mateo 19:14 (“Dejad que los niños vengan a mí”) y Juan 11:35 (“Jesús lloró”), junto a una foto del niño en la firma del documento.

La detención de Liam ha provocado indignación pública y protestas a nivel nacional. Representantes como Joaquín Castro visitaron al niño en Dilley y lo describieron como “deprimido y letárgico”, con problemas para comer y dormir, preguntando constantemente por su madre y compañeros de clase.
Familiares y administradores escolares acusaron a ICE de usar al menor como “cebo” para capturar a sus padres, ordenándole que tocara la puerta de su casa para verificar si había más personas adentro. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) rechazó estas acusaciones, alegando que el padre huyó dejando al niño solo y que los agentes siguieron sus deseos de mantenerlo con él, incluso llevándolo a McDonald’s para una comida.
La madre de Liam, quien está embarazada y tiene un hijo adolescente, se encuentra en una situación precaria y ha compartido su angustia desde un lugar no revelado. El abogado de la familia, Marc Prokosch, enfatizó que no hay antecedentes penales del padre y que la detención es parte de una ofensiva más amplia contra migrantes en Minnesota, donde Liam es el cuarto niño del distrito escolar afectado en dos semanas.




