“Gustavo Petro recibió durante casi 20 años la prima de servicios como congresista y jamás expresó inconformidad”, señaló Lidio García.
Distintas posturas ha desatado en el Congreso de la República el decreto emitido por el Gobierno del presidente Gustavo Petro con el que se elimina la prima especial de servicios para congresistas, que en términos económicos representa una reducción de aproximadamente 15 millones de pesos en la asignación salarial mensual de cada senador o representante a la Cámara.
El presidente del Senado, Lidio García, cuestionó la decisión del Gobierno nacional, indicando que el decreto “no es una cruzada de austeridad”, sino “un mensaje de lo que equivocadamente considera un castigo político contra un Congreso que decidió ser independiente y no someterse al Ejecutivo”.
“Gustavo Petro recibió durante casi 20 años la prima de servicios como congresista y jamás expresó inconformidad. La cobró en silencio mientras hacía parte del mismo Congreso que hoy cuestiona”, criticó el militante Liberal.
No obstante, precisó que el parlamento acata la decisión porque respeta el Estado de Derecho. “Que quede claro: la independencia del Congreso no se negocia ni se castiga. Seguiremos legislando y ejerciendo control. Eso es democracia, y nosotros somos demócrata”, apuntó.
Postura distinta mostró el presidente de la Cámara de Representantes, Julián López, quien calificó la decisión como un acto de justicia social frente a la realidad económica de los ciudadanos del común.
“Presidente @gustavopetro, esta es una buena noticia para Colombia. Reducir el salario de los congresistas es un mensaje claro: el poder público debe dar ejemplo. No es un castigo político. Es un acto de justicia frente a millones de colombianos que trabajan todo el mes y aun así no logran llegar a fin de mes, en uno de los países más desiguales del mundo, con un coeficiente de Gini que evidencia una brecha social profunda e histórica. Mientras tanto, el Congreso mantiene ingresos que no reflejan la realidad de la mayoría del país. He sido coherente desde mi campaña y durante estos cuatro años de legislatura”, declaró López.

Horas antes, el presidente Gustavo Petro había manifestado: “Se la pasan aprobando reformas tributarias contra los pobres y hunden las que le ponen impuestos a los ricos. Por eso creo que es muy justo reducir el salario a los congresistas”.
Esta medida, que entrará en vigencia a partir del 20 de julio de 2026, representa un recorte significativo en los ingresos de los parlamentarios electos en las próximas elecciones legislativas, con el objetivo de promover la austeridad y ajustar las remuneraciones a la realidad económica del país.
Este decreto se enmarca en una estrategia más amplia de austeridad impulsada por el Ejecutivo, que busca optimizar los recursos públicos en medio de desafíos económicos como la inflación y el déficit fiscal. La decisión no afectará a los congresistas actuales, limitándose a los que inicien su mandato en 2026.




