El móvil del homicidio habría sido un intento de atraco por sus prendas de oro.
La vida de Carlos Enrique Rojas Ávila, de 53 años y de profesión optómetra, la vida se le esfumó en unos pocos segundos, mientras observaba con agrado y alegría a su hijo, quien estaba jugando fútbol en la cancha del barrio El Carmen, en Barranquilla.
La hipótesis inicial indica que la víctima fue abordada por delincuentes armado, quienes le exigieron que les entregara sus pertenencias, entre esas varias prendas de oro —anillo, pulsera y cadena. Rojas Ávila se habría negado y forcejeó con uno de los antisociales, el cual le asestó tres disparos.
Testigos mencionaron que en el lugar, como se mencionó al principio, había presencia de muchos menores de edad y de sus padres que los acompañaban. Eran entre las 2:30 y 3:00 de la tarde del domingo 18 de enero cuando el hecho de violencia perturbó la tranquilidad del momento.
“Aquí cerca hay un CAI de la Policía, pero parece que está de lujo, no sirve para nada. La delincuencia hace lo que se le da la gana y las autoridades brillan por su ausencia”, expresó un vecino indignado, quien no quiso revelar su identidad.
Los presentes auxiliaron a Carlos Enrique y sin tiempo que perder lo trasladaron al Camino Nazareth, donde los médicos de turno informaron que había ingresado sin signos vitales.

Las autoridades señalaron que los delincuentes alcanzaron a llevarse una cadena de oro Gucci y un celular Samsung Galaxy S23 Ultra, propiedad de la víctima.
Según testimonios entregados a la Policía, el ladrón que acabó con la vida del optómetra huyó en un vehículo Chevrolet Optra, de color azul. Estas características están siendo verificadas y analizadas por las autoridades para localizar a los criminales.
Informe: Alexander Ojito – El Ojo de la Calle
Redacción: Luis Ángel Terán




