El acontecimiento ha reabierto el debate sobre la seguridad en las vías de La Guajira, donde los atracos a conductores son constantes.
La tranquilidad de las primeras semanas de 2026 en el departamento de La Guajira fue sacudida por un crimen que ha generado profunda consternación, cuestionamientos sobre la seguridad en las carreteras rurales y un sentido de incredulidad tanto en Colombia como a nivel internacional.
El martes 6 de enero por la mañana fue asesinado a tiros el estudiante de intercambio alemán Elxnat Leif Lino, de 26 años, en circunstancias que las autoridades investigan como un intento de hurto de su motocicleta en una vía rural del municipio de Manaure.
Los hechos ocurrieron cerca del kilómetro 57 en el tramo que conecta Cuatro Vías con Uribia, un corredor frecuentado por turistas y motociclistas por su cercanía con destinos como Cabo de la Vela y las playas caribeñas. Según las primeras versiones oficiales, varios sujetos armados interceptaron a Lino cuando circulaba en su moto alrededor de las 8:30 a. m. con el fin aparente de despojarlo del vehículo.
Testigos relataron que los presuntos delincuentes intentaron obligar al joven a detenerse y que, al resistirse, se produjo un forcejeo que terminó con al menos dos disparos que impactaron en su pecho, causándole la muerte de forma inmediata, según los primeros reportes policiales.
Los agresores intentaron encender la motocicleta, una Suzuki DR de color azul y blanco, para llevársela, pero no lograron ponerla en marcha y huyeron sin la moto, dejando el cuerpo de Lino tendido sobre la calzada hasta que transeúntes alertaron a las autoridades.

El joven era originario de Darmstadt, Alemania y estaba en Colombia desde octubre de 2025 realizando un recorrido turístico por diferentes regiones del país, tras haber terminado recientemente un programa académico de intercambio.
Además de su estancia académica, Lino era estudiante de Ingeniería Ambiental en la Universidad Técnica de Darmstadt y había fundado una pequeña empresa enfocada en soluciones sostenibles para la gestión ambiental —una iniciativa que combinaba su pasión por la naturaleza, la música y los viajes.
La Escuela Colombiana de Ingeniería Julio Garavito, donde Lino participó en un programa de intercambio, emitió un comunicado expresando su dolor ante el suceso y recordándolo por su calidad humana, su compromiso con el estudio y su interés por conocer la cultura colombiana.
Ante el hecho, las autoridades locales instalaron un Puesto de Mando Unificado (PMU) y convocaron un consejo extraordinario de seguridad para reforzar la búsqueda de los responsables. La Policía Nacional y el Ejército adelantan operativos e investigaciones en la zona en colaboración con la Fiscalía General de la Nación.
La Gobernación de La Guajira ofreció una recompensa de hasta 70 millones de pesos por información que facilite la identificación, captura y judicialización de los autores materiales del homicidio, en un esfuerzo por responder al repudio social y el temor creciente entre residentes y visitantes.

El crimen ha reavivado las preocupaciones sobre la seguridad en las carreteras y corredores turísticos del departamento, región conocida por sus atractivos naturales pero también por problemas persistentes de inseguridad en zonas rurales. En redes sociales, turistas y ciudadanos han cuestionado las acciones de las autoridades para garantizar protección en rutas transitadas por visitantes extranjeros.
Familiares, amigos y comunidades académicas han expresado su dolor por la temprana partida de Lino, mientras que las investigaciones continúan para esclarecer las circunstancias exactas de este hecho que ha conmocionado tanto a Colombia como al extranjero.




