Los hechos podrían tener relación con temas de disputas entre bandas criminales, según las autoridades.
Las alertas están encendidas en el municipio de Soledad, Atlántico, por cuenta de los recientes acontecimientos de violencia que se han presentado. Un total de cuatro personas, en su mayoría jóvenes, han sido asesinados a bala, mientras que dos más han resultado heridos en cuatro acciones distintas perpetradas por sicarios en tan solo 24 horas.
Cronología de los hechos
El primer hecho de sangre ocurrió el domingo 4 de enero cerca de las 11 de la noche. En la urbanización Ciudad del Parque, fueron asesinados bajo la modalidad de sicariato Jorge Andrés Triviño Serrano, de 21 años y un adolescente de 15 años, cuya identidad no fue revelada. En la misma acción resultó herido Carlos José Igueresis, de 30 años y de nacionalidad venezolana.
Horas más tarde, ya el lunes 5 de enero, alrededor de las 2 de la tarde, en el interior de una chatarrería del barrio Villa del Rey fue hallado sin vida un joven de 19 años. La víctima fue identificada como Jean Carlos Álvarez Chirima, quien registraba heridas causadas por arma de fuego.
Casi en simultáneo, aproximadamente a las 3:30 de la tarde, un sicario llegó hasta el sector conocido como El Kioskito, ubicado en la calle 63 con carrera 16, del barrio Villa Estadio, y asesinó a un hombre identificado como Danny Johan de la Rosa Trespalacios, de 45 años.
Casi 24 horas después del primer ataque, se presentó un ataque criminal en el barrio Los Cedros. Este ocurrió a las 9:40 de la noche del lunes 5 de enero en el barrio Los Cedros y dejó como saldo dos jóvenes muertos y otro herido.
Los fallecidos fueron identificados como Juan Camilo Gómez Pizarro, de 19 años y Juan José Correa García, de 21; mientras que el lesionado responde al nombre de Andrés Felipe Cerpa Echavarría, de 22 años. El informe de la Policía indica que las víctimas se encontraban departiendo en la terraza de una vivienda, cuando fueron abordadas por dos sujetos que se movilizaban en una motocicleta de color blanco; el parrillero desenfundó un arma de fuego y, sin mediar palabra, les disparó a los jóvenes en repetidas ocasiones.
Esta racha de violencia se encuentra bajo análisis de las autoridades civiles y administrativas del municipio, quienes estiman que los hechos pueden estar asociados a disputas entre grupos delincuenciales por el control territorial y las rentas criminales.




