El Gobierno nacional pretende eliminar una prima que entrega 11 millones de pesos a cada uno de los 295 que componen el Congreso en pleno, es decir, Senado y Cámara de Representantes.
Los ministros de Hacienda y Trabajo, Germán Ávila y Antonio Sanguino, oficializaron este martes la propuesta que busca eliminar la prima especial de servicios que reciben los congresistas de la República, un beneficio que en la actualidad representa alrededor de 11 – 12 millones de pesos mensuales dentro de la remuneración total de senadores y representantes.
La iniciativa, que se encuentra plasmada en un borrador de decreto preparado por el Ministerio de Hacienda y Crédito Público, plantea derogar el Decreto 2170 de 2013, norma que creó este pago como sustituto de otras primas que habían sido anuladas por fallos judiciales.
Según el documento preliminar, la eliminación de la prima no afectará a los congresistas actuales, sino que solo aplicaría a quienes resulten elegidos en las elecciones legislativas del 8 de marzo de 2026 y se posesionen a partir del 20 de julio de ese año, cuando inicia la nueva legislatura.
El Ejecutivo ha justificado la medida bajo la premisa de que la remuneración total de los congresistas, incluyendo esta prima, resulta desproporcionada frente al ingreso promedio de la población colombiana y a la realidad económica del país, dificultando los esfuerzos por cerrar brechas sociales planteados en el Plan Nacional de Desarrollo.
“Está en cerca de 11 millones de pesos por congresista la prima especial, que reciben cada uno de ellos en teoría para su instalación. Este es el costo en la política de reducción de gastos que estamos explorando para reducir gastos fiscales”, señaló el ministro de Hacienda.
Desde el Gobierno han señalado que la eliminación de este beneficio forma parte de una estrategia más amplia de austeridad fiscal y reorientación del gasto público, en un contexto donde se ha declarado emergencia económica para 2026 y busca ajustar el presupuesto frente a desafíos fiscales.
La noticia ha generado respuestas mixtas en la escena política. Algunos congresistas oficialistas han respaldado la medida, calificándola como un acto de justicia social y ética pública, y señalando que el presidente “podía hacerlo desde el principio” en favor de la equidad.
“Esta es una medida de elemental justicia social, y el comienzo del proceso de austeridad republicana que he pregonado. Llegó la hora en que las y los congresistas asumamos la responsabilidad de ser servidores públicos, sin buscar ninguna clase de enriquecimiento o beneficio particular”, expresó el senador y candidato presidencial Iván Cepeda.
No obstante, sectores de la oposición han guardado silencio o expresado críticas indirectas por las implicaciones sobre sus ingresos futuros, lo que anticipa un posible debate político intenso en 2026.
De concretarse, la eliminación de la prima reduciría significativamente los ingresos adicionales de los futuros miembros del Congreso y podría tener un efecto simbólico en la percepción pública sobre los privilegios dentro del poder legislativo.




