Las declaraciones del CEO de Tecnoglass salen a relucir un año más tarde, tras el reciente aumento del 23,7 % decretado por el presidente Petro en el salario mínimo para 2026.
En una alocución realizada la noche de este lunes 29 de diciembre, el presidente de la República, Gustavo Petro Urrego, anunció el incremento del salario mínimo en Colombia. El mandatario sorprendió al imponer un aumento del 23,7 %, dejando la cifra —sueldo neto más auxilio de transporte— en dos millones de pesos ($2.000.000) para el año 2026.
La alza tan abrupta de este ingreso “mínimo vital”, como él lo ha calificado, ha generado opiniones divididas en la sociedad colombiana. Muchos sectores —sobre todo el privado y políticos de oposición—, se han mostrado preocupados y manifiestan que aunque se ve bonito, traerá consecuencias graves como el aumento del desempleo, la informalidad y los costos en todas las esferas de la productividad económica.
Reacciones en contra
“Subir el salario mínimo 2, 3 o 4 veces por encima de la inflación y la productividad se vende como una “gran noticia”. Pero el dato completo es otro: solo 1 de cada 10 trabajadores en Colombia gana salario mínimo. Para los demás, el impacto llega vía menos empleo formal, más informalidad y mayores costos. La economía no responde a titulares, ¡responde a incentivos!”, dijo el precandidato presidencial y exdirector del DANE, Juan Daniel Oviedo.
“El aumento del salario mínimo en 23 % puede sonar bien, pero en la realidad pone en riesgo el empleo formal de millones de colombianos. Con una informalidad que ya supera el 55 %, esta decisión puede empujar a más personas a la precariedad. Colombia necesita más empleo formal, no más improvisación. Porque mereces algo mejor”, comentó el precandidato presidencial y exministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón.
Asimismo, la exprecandidata presidencial y senadora del Centro Democrático, María Fernanda Cabal, expresó: “El alza del 23% al salario mínimo es populismo disfrazado de justicia social de esa que promete el pobresismo. Golpea al empleo, asfixia a las pymes y acelera la informalidad. Pan para hoy, hambre para mañana”.
Reacciones a favor del incremento
No obstante, todo no ha sido crítica para el jefe de Estado; pues sus aliados y sectores cercanos han respaldado la cifra (23,7 %) en el aumento del salario mínimo para 2026. Uno de los primeros que mostró su apoyo y defendió la condición fue el senador barranquillero Pedro Flórez.
“El aumento del salario mínimo 23,78 % no solo es histórico (cerca de 36 % real desde 2022, algo que no se veía desde los años 60), sino que introduce un nuevo concepto: el salario mínimo vital, que va más allá del mínimo tradicional y se basa en la idea de que un ingreso debe garantizar condiciones de vida digna para trabajadores y sus familias. Esto pasa de un precio legal a una política que mira la canasta mínima familiar (alimentación, vivienda, educación, salud y transporte) para asegurar que el salario permita realmente vivir con dignidad”, escribió Flórez en su cuenta de X.
Sin embargo, agregó que el siguiente paso es continuar apoyando a las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPymes), para que el ajuste salarial sea sostenible y beneficie tanto a trabajadores como a empresas, fortaleciendo la economía y garantizando que nadie quede atrás.
“Cerramos el año con la excelente noticia: el salario mínimo se ubica en $ 2 millones. Ello mejora el ingreso disponible de los hogares y por esta vía el consumo privado y la producción nacional. Felicitaciones a los trabajadores, a Colombia 🇨🇴 y al gobierno de Gustavo Petro”, expresó el senador Wilson Arias del Pacto Histórico, quien se sumó a las voces de apoyo.
Entre polémicas, se reaviva la frase del empresario Christian Daes, defensor de las causas justas
En medio de esta controversia, vale la pena reavivar las declaraciones del empresario y CEO de Tecnoglass, Christian Daes, quien en septiembre del 2024, en una entrevista con el medio local El Heraldo, aseguró que “a la gente hay que pagarle mejor para que tengan con qué comprar”.
Allí mismo, el empresario aseveró que “la gente siempre quiere echarle la culpa a los políticos” por las decisiones que se adoptan en materia económica, pero cuestionó que muchos colegas suyos “no pagan los impuestos” cuando tienen la facilidad y el poder adquisitivo para hacerlo.
“Hemos caído en el error de que toda la culpa la tienen los gobiernos y resulta que no nos dábamos cuenta que el problema lo tenemos en la parte privada, principalmente; no estamos generando suficientes empleos y suficiente desarrollo y a la gente hay que pagarle mejor para que la gente tenga con qué comprar. Si la gente no tiene con qué comprar, la economía no se mueva, nadie gana”, afirmó en ese entonces el CEO de Tecnoglass para el citado medio.
Enfatizó en que son los líderes empresariales quienes tienen esa obligación de reconocer y darle el valor a la mano de obra productiva (empleados), señalando con ello que se pueden pagar mejores salarios y Colombia “todavía será uno de los países más rentables del mundo”. Daes Profundizó esa premisa resaltando que la inversión extranjera en el país no ha caído y que, por el contrario, ha aumentado exponencialmente.
“Los únicos que no le vemos la capacidad a Colombia somos los colombianos, los únicos que no vemos el desarrollo somos nosotros mismos. Sí se puede, pero no es el gobierno de turno el que nos tiene que hacer las obras, nosotros mismos tenemos que generar riqueza y desarrollo, hay que quitarnos las talanqueras y hacer más”, puntualizó.




