El menor sufrió lesiones en nariz y mejilla, además de rasguños en sus manos cuando trataba de protegerse del ataque.
Un niño de 10 años resultó herido en la noche del miércoles 3 de diciembre, luego de ser atacado por un perro de raza pitbull dentro de un edificio residencial ubicado en el norte de Barranquilla.
El incidente, según lo conocido, ocurrió en el piso 11 de la torre 1A del edificio Altares, donde el menor se encontraba acompañando a otros niños para recoger a dos amigos con quienes planeaban jugar un partido de fútbol.
De acuerdo con versiones entregadas por familiares, el ataque se produjo de manera repentina cuando una residente abrió la puerta de su apartamento y la dejó entreabierta. El perro, que no portaba collar, bozal ni ningún tipo de sujeción, salió intempestivamente al pasillo y se abalanzó sobre el menor, mordiéndolo en la mejilla y la nariz. También sufrió rasguños en las manos mientras intentaba protegerse.
Posteriormente, el niño ingresó al apartamento de uno de los amiguitos y allí logró resguardarse del feroz ataque. Más tarde, fue trasladado de urgencia a la clínica Portoazul, donde recibió atención inmediata. En ese momento, un cirujano plástico se encontraba disponible y logró suturar las heridas, que alcanzaban aproximadamente cuatro centímetros.
Se supo que el menor fue medicado con antibióticos para prevenir infecciones y después fue dado de alta.
Los allegados del pequeño agregaron que este acostumbraba a reunirse cada noche con sus amigos para jugar fútbol en la cancha del conjunto; sin embargo, lo que sería una salida habitual terminó convirtiéndose en una situación de angustia que generó preocupación entre los residentes del edificio, quienes piden mayor responsabilidad a los dueños de mascotas consideradas de manejo especial.




