Ya se ha vuelto una constante ver este tipo de escenas, las cuales estallan cuando se presentan problemas con la plataforma de las boletas digitales.
Por: Iván Peña Ropaín.
Una sola escena fea se apreció en el gran marco vivido en el estadio Metropolitano de Barranquilla, la tarde-noche del domingo anterior, donde Junior logró una importantísima victoria de 2-1 sobre Atlético Nacional de Medellín por el juego de la fecha 4 del grupo A de las semifinales de la Liga Betplay-II.
Y eso fue la incultura de aquellos hinchas, quienes se aprovechan de los desordenes que se suscitan con una problemática que vienen denunciando desde hace rato en redes usuarios, cuando se ralentiza el proceso de verificación de las boletas digitales que comercializa el portal WArena al momento de ingresar al escenario.
A partir de ese instante, estalla una rabia generalizada de quienes tienen su tiquete en el celular y desean entrar al estadio, pero no se les permite por las inconsistencias que se están presentando en el sistema. Luego, una horda de personas emplea la fuerza para acceder al Metro, colándose al final quienes pagan y quienes no compran su boleta.
Esa fue una de las razones fundamentales para que el estadio sobrepasara su capacidad actual; fueron vendidos todos los boletos disponibles al público, y sumados a los abonados y a quienes entraban con cortesías, completaron el aforo del que goza hoy el Coloso de la Ciudadela: 46.692. Empero en ese partido ante el verde de los paisas habían cerca de 50 mil almas, viendo muchos el juego, o sentados en las escaleras o entre tumultos de pie en los accesos y salidas de las graderías, principalmente en Norte, Sur y Oriental.




