“La decisión busca preservar la competencia, evitar monopolios y proteger a los usuarios, imponiendo reglas sobre tarifas, calidad, acceso a redes y transparencia para operadores y consumidores”, argumentó la entidad.
La Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) de Colombia aprobó la integración entre los operadores Tigo y Movistar, mediante la operación propuesta por Colombia Móvil S.A. E.S.P. (Tigo) y Colombia Telecomunicaciones S.A. E.S.P. BIC (Movistar) —operadas respectivamente por los grupos internacionales Millicom y Telefónica— tras una evaluación que incluyó cientos de observaciones de terceros y estudios técnicos del mercado.
Esta decisión marca un punto de inflexión en el sector de las telecomunicaciones en Colombia, pues redefine los equilibrios de poder, plantea oportunidades de inversión e infraestructura, pero también genera preocupaciones por concentración de mercado, competencia y protección del usuario.
¿Qué significa la integración concretamente?
Con la unión de Tigo y Movistar, los tres grandes actores —Claro, el nuevo ente integrado Tigo/Movistar y los demás operadores menores— controlarán aproximadamente el 90 % del mercado colombiano de telecomunicaciones. La SIC lo aprobó mediante la Resolución 94169 del 13 de noviembre de 2025.
Entre los argumentos a favor, la integración permitiría una mayor eficiencia en el despliegue de redes, compartir infraestructuras de red y espectro radioeléctrico, lo que podría traducirse en mejoras de servicio —mayor cobertura, mejor calidad, reducción de costos.
Para autorizar la operación, la SIC impuso una serie de condicionamientos orientados a salvaguardar la competencia y los derechos de los usuarios. Entre ellos los mencionados a continuación:
- Garantizar que los planes vigentes no sean modificados o eliminados unilateralmente.
- Mantener condiciones mayoristas para operadores más pequeños, en particular operadores móviles virtuales (OMV) y el uso de Roaming Automático Nacional (RAN).
- Devolución de espectro radioeléctrico que exceda los topes permitidos por ley, bajo vigilancia del Agencia Nacional del Espectro (ANE) y del Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (MinTIC).
¿Qué efectos tendrá para los usuarios y el mercado?
Posibles beneficios
- Mejor calidad de servicio: al combinar recursos, Tigo/Movistar podrían extender cobertura, actualizar tecnologías (por ejemplo fibra óptica, 5G), y reducir costos operativos que podrían trasladarse al consumidor.
- Mayor inversión en infraestructura, especialmente en zonas menos cubiertas, lo cual podría ayudar a reducir la brecha digital.
Riesgos y retos
- Posible aumento del poder de mercado: al quedar tres grandes actores dominando cerca del 90 % del mercado, se incrementa el riesgo de que haya menos presión competitiva para reducir precios o mejorar servicios.
- Los operadores más pequeños y regionales advierten que podrían quedar en desventaja ante los grandes, con acceso más difícil a redes mayoristas o precios menos favorables.
- Existe la preocupación de que esta concentración pueda afectar la innovación, la diversidad de servicios y la atención a usuarios en zonas rurales o de más difícil acceso.
La SIC explicó que decidió autorizar la operación tras evaluar que los beneficios de la integración en términos de eficiencia, cobertura e infraestructura, podrían superar los riesgos, siempre que se impusieran condiciones que salvaguarden la competencia y los derechos de los usuarios.
La SIC tendrá facultades para revisar el cumplimiento de las condiciones, y el incumplimiento podría acarrear sanciones o incluso la reversión de la operación.
En definitiva, la integración entre Tigo y Movistar es un movimiento estratégico de gran escala que podría beneficiar al usuario final si se implementa bien y con control, pero que también conlleva riesgos significativos si no se vigilan los efectos de mercado.




