El ministro del Interior Armando Benedetti, Nicolás Petro y Verónica Alcocer también fueron incluidos en la lista.
En un movimiento sin precedentes que escala la crisis entre Washington y Bogotá, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha incluido oficialmente al presidente de Colombia, Gustavo Petro, a su esposa Verónica Alcocer, a su hijo Nicolás Petro Burgos y al ministro del Interior, Armando Benedetti, en la lista Clinton, también conocida como la Lista de Nacionales Especialmente Designados (SDN) de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC).
La decisión, confirmada este viernes en las páginas oficiales del gobierno estadounidense y anunciada por Petro en su cuenta de X, califica a los sancionados por presuntos vínculos con el narcotráfico, un cargo que el mandatario colombiano ha calificado de “venganza política” en declaraciones preliminares.
“Desde que el presidente Gustavo Petro llegó al poder, la producción de cocaína en Colombia se ha disparado a su nivel más alto en décadas, inundando Estados Unidos y envenenando a los estadounidenses”, declaró el secretario del Tesoro, Scott Bessent.
“El presidente Petro ha permitido el florecimiento de los cárteles de la droga y se ha negado a detener esta actividad. Hoy, el presidente Trump está tomando medidas enérgicas para proteger a nuestra nación y dejar claro que no toleraremos el tráfico de drogas en nuestro país”, agregó el funcionario de la Casa Blanca.
La inclusión en esta lista, creada en 1995 durante la administración de Bill Clinton para combatir el lavado de dinero y el tráfico internacional de drogas, implica sanciones inmediatas y severas. Según expertos en derecho internacional, los afectados enfrentan el congelamiento de todos sus activos bajo jurisdicción estadounidense –incluidas cuentas bancarias, propiedades e inversiones–, así como la prohibición absoluta de realizar transacciones con entidades o ciudadanos de EE. UU.
Esta medida se extiende a cualquier banco o empresa global que opere con el sistema financiero norteamericano, generando un “aislamiento financiero” que puede durar años e incluso extenderse a familiares directos.
El anuncio llega en medio de una escalada de tensiones diplomáticas entre el gobierno de Donald Trump y la administración Petro. Todo comenzó el 20 de octubre, cuando el presidente estadounidense acusó públicamente a Petro de ser un “líder del narcotráfico” que fomenta la producción masiva de drogas en Colombia, amenazando con aranceles y la suspensión de ayuda financiera.
El detonante inmediato fue una declaración del senador republicano Bernie Moreno, de origen colombiano y aliado de Trump, quien el 21 de octubre en Fox News anunció la inminente inclusión de Petro, su “familia extendida” y colaboradores en la lista OFAC, mientras se investigan presuntos nexos con carteles de la droga.
“Vamos a incluirlo a él y a sus allegados en la lista OFAC, y designaremos más carteles colombianos como organizaciones terroristas”, afirmó Moreno, argumentando que el pueblo colombiano “apoya a EE. UU.” pero sufre un “presidente idiota”.
Implicaciones para Petro: un aislamiento que trasciende lo personal
Para Gustavo Petro, esta sanción representa un desafío monumental en los poco más de 9 meses que le restan de mandato. Económicamente, el bloqueo de activos podría complicar operaciones personales y familiares, aunque la Casa de Nariño asegura que el presidente no posee bienes significativos en EE. UU.
Más allá de lo financiero, el impacto diplomático es devastador: limita la capacidad de Petro para viajar a foros internacionales clave, como la Asamblea de la ONU o cumbres bilaterales, y podría erosionar la confianza de inversionistas extranjeros en Colombia, cuyo principal socio comercial es Estados Unidos (responsable del 30 % de las exportaciones cafeteras y petroleras del país).
Otro detalle que explicó el senador republicano Bernie Moreno es que estar en esta lista Clinton “es bien complejo porque primero mancha la reputación, sea de la entidad o de la persona. Y segundo, les imponen las sanciones de tipo económico y les impide a cualquier persona, a cualquier establecimiento, que negocie en dólares o que use la moneda dólar para negociar con esas personas”.




