El evento, que ha tenido aceptación y rechazo en redes sociales, se desarrolla del 17 al 18 de octubre.
Hay polémica en Medellín, Colombia, por la conmemoración de los 50 años del Congreso Mundial de Brujería que se realiza en el Claustro Comfama con la Corporación Otraparte.
“Presentamos una agenda para ampliar miradas: conversaciones, alabaos del Pacífico, danzas chocoanas y guajiras, gastronomía, conciertos, documentales y una charla sobre ‘La bruja’ de Germán Castro Caycedo. Respetamos todas las creencias y la libertad de cultos; nuestra programación se financia con compensación familiar (no son recursos públicos)”, dicen los organizadores.
Algunos internautas han rechazado la realización del evento, mientras otros han dado su apoyo a la iniciativa.
“Honestamente, algo está mal cuando Colombia celebra la brujería como símbolo de cultura y espiritualidad. Llamar diversidad a lo que confunde el alma no es progreso, es pérdida de sentido. ¿No creen que ya es hora de volver a la luz, a los valores que edifican y no destruyen?”, dijo un usuario.
“La auténtica cultura colombiana no es cristiana es indígena, y esa está llena de ritos y brujería. Su religión cristiana, de hecho, no es auténtica cultura colombiana, es romana y fue traída a usted por españoles. Antes de hablar de libertad de cultos, entienda lo que eso significa, eso es lo chistoso de los cristianos, que hablan de libertad de cultos pero son los primeros en quejarse cuando aparecen otros que no sea el suyo”, expresó una mujer.
”La brujería no es una religión reconocida por el Estado colombiano. Recordamos que, conforme al Decreto 782 de 1995 y al Decreto 437 de 2018, el Ministerio del Interior mantiene el registro oficial de las iglesias y confesiones religiosas reconocidas en el país. En dicho registro no figura la brujería como religión ni confesión de fe. Por tanto, no puede recibir amparo jurídico bajo la figura de libertad de cultos ni ser presentada como una expresión espiritual legítima, dentro del marco legal colombiano”, argumentó otra.
Por su parte, Comfama emitió un comunicado y aseguró que la programación se desarrollará con normalidad:
“Hace 50 años, Simón González, hijo del filósofo Fernando González, organizó en Bogotá el primer Congreso Mundial de Brujería, el cual tenía como consigna: ‘A la sombra de lo diferente, con amor y asombro’, frase que se le atribuye al poeta nadaísta Gonzalo Arango. El evento buscaba abrazar la diversidad colombiana en todas sus formas y reconocer que somos una sociedad en la que habitan múltiples creencias, conocimientos e historias.
Este año, desde el Claustro Comfama, nos unimos a la Corporación Otraparte para conmemorar el medio siglo de ese encuentro con una agenda que incluye conversaciones, talleres de gastronomía, danza, conciertos y documentales; entre otras actividades, que destacan prácticas ancestrales y cotidianas alrededor de la espiritualidad de nuestro país. Tendremos, por ejemplo, alabaos del Pacífico, danzas chocoanas y guajiras y una conversación sobre “La Bruja”, el libro de Germán Castro Caycedo. Nuestra intención con este espacio es ampliar miradas, promover la comprensión de la diferencia y desmitificar la espiritualidad de culturas menos conocidas en nuestra región.
A las personas que han manifestado su disgusto, queremos invitarlas a comprender que en el país en paz que queremos construir caben todas las formas de ver el mundo y celebrar la vida. En ningún momento el evento irrespeta ningún credo ni práctica religiosa. Gracias a nuestra Constitución, en Colombia todos podemos creer o no en lo que queramos, así como expresar nuestras ideas con toda libertad. Respetamos su mirada, pero no cancelaremos el encuentro ni despediremos a nadie por esta razón. El tejido social de Colombia es diverso, tanto como nuestra naturaleza. En Comfama, con el mismo ‘amor y asombro’ que proponía Gonzalo Arango en 1975, celebramos y abrazamos esa diversidad”.




