El máximo ente del fútbol mundial le manifestó, en pocas palabras, que él ni ningún político tienen potestad para meter sus manos en actuaciones del fútbol competentes a FIFA.
Por: Iván Peña Ropaín.
Un pare le colocaron al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, quien en sus acostumbrados discursos con vehemencia política y tinte de guerrería advirtió que quitará partidos de la próxima Copa Mundo 2026 a aquellas ciudades estadounidenses gobernadas por demócratas si las considera “inseguras”.
Y no pasaron muchos minutos desde lo expresado por el mandatario ‘gringo’, para que la máxima autoridad del balompié mundial: la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA), se pronunciara y le mandara a decir a Trump que no tiene ninguna injerencia en ese tipo de actuaciones.
A través del vicepresidente de la FIFA, el canadiense Victor Montagliani, se le respondió al poderoso presidente en medio de una conferencia en Londres: “Si tuviera que hacer algo cada vez que un político habla, ya sea un presidente, un senador o un congresista, no podría hacer mi trabajo”.
“La realidad es que estamos centrados en las 16 sedes y esto es un torneo de la FIFA. La FIFA toma las decisiones, es su jurisdicción. Con todo el respeto a los líderes mundiales, el fútbol les supera”, añadió el directivo de la entidad futbolera.
Trump, en medio de su amenaza a los gobernantes demócratas, había expresado: “Si creemos que alguna ciudad puede ser siquiera un poco peligrosa para el Mundial, dado que se juega en tantas sedes, no lo permitiremos. Moveremos un poco las cosas. Pero espero que no sea necesario”.




