13 personas fueron detenidas en Medellín, Cali y Pereira; 7 más cayeron en Albania.
Una operación conjunta entre la Policía Nacional de Colombia, la Fiscalía General de la Nación y Europol permitió la desarticulación de una red criminal internacional dedicada a la trata de personas con fines de explotación sexual, identificada como la organización ‘Raphax’.
En total, 20 integrantes de la estructura fueron capturados, 13 de ellos en Medellín, Cali y Pereira, incluyendo a su presunto cabecilla, alias Lukas. Los otros siete fueron detenidos en Albania, en una acción coordinada entre las autoridades de ambos países.

De acuerdo con las autoridades, la organización había reclutado a más de 60 mujeres en Medellín y Cali, bajo falsas promesas laborales en el exterior. Una vez fuera del país, eran enviadas a Albania, Montenegro, Malta, Croacia y Kosovo, donde eran obligadas a ejercer la prostitución en condiciones de esclavitud moderna.

Las víctimas eran trasladadas con una deuda inicial de 5.000 euros, la cual supuestamente cubría gastos de transporte y trámites migratorios. Sin embargo, según reveló la investigación, esa deuda era usada como un mecanismo de control: los ingresos de las víctimas eran retenidos y se les imponían multas constantes, con el objetivo de mantenerlas bajo sometimiento permanente e impedirles abandonar la red.
Durante los operativos simultáneos, las autoridades incautaron tres armas de fuego, dos proveedores y munición, elementos que estaban en poder de los capturados en territorio colombiano.
¡𝗗𝗘𝗦𝗠𝗔𝗡𝗧𝗘𝗟𝗔𝗗𝗔 𝗥𝗘𝗗 𝗧𝗥𝗔𝗡𝗦𝗡𝗔𝗖𝗜𝗢𝗡𝗔𝗟 𝗗𝗘 𝗧𝗥𝗔𝗧𝗔 𝗗𝗘 𝗣𝗘𝗥𝗦𝗢𝗡𝗔𝗦! En Colombia y Albania, la @PoliciaColombia , en coordinación con la @FiscaliaCol y @Europol, capturó a 20 integrantes de la organización criminal ‘Raphax’, dedicada a la trata de… pic.twitter.com/cvoczhtDXe
— Mayor general Carlos Fernando Triana Beltrán (@DirectorPolicia) October 2, 2025
Los detenidos enfrentan cargos por trata de personas con fines de explotación sexual, concierto para delinquir agravado y porte ilegal de armas de fuego.
La operación fue posible gracias a una estrecha colaboración entre las autoridades colombianas y Europol, que permitió rastrear las rutas, identificar a las víctimas y realizar las capturas de forma simultánea en América y Europa.






