Los asaltantes ingresaron al edificio vestidos como guardas de seguridad de la empresa de valores y se atrincheraron en el inmueble.
Momentos de tensión y angustia se vivieron en la noche del jueves 1 de octubre, en el Centro Histórico de Santa Marta, cuando cuatro delincuentes, haciéndose pasar por guardas de seguridad privada, intentaron perpetrar un millonario robo en las oficinas de la empresa de transporte de valores Brinks, ubicadas en el edificio que también alberga la sede local del Banco de la República.
Según las primeras versiones entregadas por las autoridades, los individuos ingresaron al edificio con uniformes y equipos que simulaban pertenecer a la empresa de valores, lo que les permitió burlar los controles de acceso al área arrendada por Brinks.
El intento de hurto fue rápidamente detectado y reportado a la Policía Metropolitana de Santa Marta, que activó de inmediato los protocolos de respuesta ante este tipo de situaciones. Al llegar al sitio, los uniformados se encontraron con que los delincuentes habían bloqueado la puerta de ingreso al área de Brinks, lo que obligó a realizar maniobras tácticas para ingresar.
Una vez dentro, los agentes localizaron a los cuatro hombres, lograron reducirlos sin que se registraran enfrentamientos armados ni personas heridas, y procedieron a su captura. Posteriormente, fueron trasladados a la Unidad de Reacción Inmediata (URI) de la Fiscalía General de la Nación, donde enfrentan cargos por tentativa de hurto calificado y agravado, entre otros delitos.

Las autoridades hicieron énfasis en que el Banco de la República no fue afectado ni estuvo en riesgo en ningún momento, ya que el incidente ocurrió exclusivamente en el espacio ocupado por Brinks dentro del edificio.
La oportuna reacción de la Policía evitó que el robo se concretara, frustrando así lo que pudo haber sido uno de los golpes criminales más significativos del año en la ciudad.
Informe: Luis Ángel Terán




