José Enamorado emociona a algunos junioristas, puesto que desde el duelo anterior frente al Medellín viene mostrando ese fútbol descollante que lo identifica y el cual extravió desde meses atrás.
Por: Iván Peña Ropaín.
La noche del domingo anterior, en el estadio Metropolitano Roberto Meléndez, Junior de Barranquilla obtuvo una buena victoria de 2-0 sobre Deportivo Pasto en el duelo por la fecha 13 de la Liga Betplay-II, retomando nuevamente el liderato.
El conjunto barranquillero consiguió la victoria gracias a las anotaciones del central paraguayo Javier Báez, al tercer minuto del tiempo extra de la primera parte, y a tres de que finalizara el segundo período, tras una bonita definición del volante soledeño José Enamorado.
Ese segundo tanto fue vital para sellar la victoria y certificar el liderato, además de que aplacó la paciencia juniorista al ver que su equipo atacaba y atacaba, pero no veía dianas, lo que ponía a muchos a presagiar que se podría repetir lo que se dio en un partido pasado en Quilla contra La Equidad, cuando, después de tanto perdonar, en el último minuto le igualaron a uno.
Pero más allá del triunfo, de que se volvió al liderato, de que se jugó bien y de que se está mucho más ‘cerquita’ de clasificar a los cuadrangulares semifinales, se destaca el gran partido que tuvo Enamorado, quien después de varios meses ausente en ese exquisito fútbol que lo caracterizan, ya se empieza a ver una pizca de que quiere volver a retomarlo.
Desde el pasado duelo contra Independiente Medellín, empero más en el de la noche del lunes pasado frente al Pasto, viene brillando como la gran figura del equipo. Enamorado está exponiendo lo que siempre se le ha reconocido: juego ‘picante’, dinámico, de pinturas, de velocidades por las bandas y transiciones rápidas, de individualidades y toque certero en juego de conjunto y frialdad a la hora de definir.
Su gol ante el elenco pastuso fue una finta en la que la rapidez y la elegante resolución se conjugaron tras recibir un pase magistral y largo de Teófilo Gutiérrez, al cual le corrió y, pese a tener una marca trasera que lo azuzaba, al entrar al área le efectuó un ‘globito’ al meta Andrés Cabezas, cuyo achique fue en vano.




