Como otrora, el Coloso de la Ciudadela volvió a padecer por una trifulca en sus graderías, pero en esta ocasión provocada por miembros de las ‘barras bravas’ del Junior y del Bucaramanga.
Por: Iván Peña Ropaín.
Definitivamente, con los hechos beligerantes que siguen propiciando integrantes de las denominadas ‘barras bravas’ en las distintas plazas del país, hay que señalar que los programas que buscan un “fútbol en paz” y un “barrismo social” han fracasado rotundamente.
El más “caliente” altercado entre miembros de estas facciones populares futboleras se reportó en el estadio Metropolitano Roberto Meléndez la noche del lunes anterior, en las postrimerías del cotejo que por la fecha 7 de la Liga Betplay-II sostuvieron Junior de Barranquilla y Atlético Bucaramanga.
Más allá del tema futbolístico, resumiéndose que el local ganó 2-1, se debe reseñar que la fiesta que se vivía en el Metro por la conmemoración de los 101 años del Tiburón y por la celebración de la fiesta del ‘Día del Hincha’, se vio empañada por la pelea entre ‘barristas’ de ambos clubes.
Ello conllevó a que se vieran corriendo a varias mujeres y hombres, con niños en brazos, huyendo de la trifulca que se estaba desatando en la tribuna Occidental Alta del estadio barranquillero. De seguro, a muchos de ellos no les quedarán más ganas de volver al escenario deportivo.
En el saldo general se cuentan varios heridos, entre ‘barristas’ de ambos equipos y miembros de la Policía Nacional, siendo el caso más delicado el del santandereano Jonathan Castellanos Rojas, hincha del Bucaramanga que recibió varias puñaladas en su cuerpo y se encuentra en estado delicado en una clínica de la ciudad. Esta persona, de 30 años, no pertenece a ninguna ‘barra brava’ y se halla en la Arenosa por cuestiones de negocio y para pasear, aprovechando de paso para ir al Metro y ver el partido.




