El hasta ahora vicerrector de Bienestar Universitario es uno de los candidatos a la Rectoría de la Universidad del Atlántico.
Estimados estudiantes, docentes, egresados, administrativos y compañeros de camino: Al recorrer cada rincón de nuestra universidad, y guiado por la experiencia, he sido testigo de la entrega incansable de una comunidad que sueña, resiste y se levanta cada día con la esperanza de una educación transformadora. He tenido el honor de acompañarlos desde la Vicerrectoría de Bienestar Universitario, donde me convencí que servir es escuchar con el alma y actuar con el corazón.
En momentos desafiantes como la pandemia, la labor de apoyo y acompañamiento a estudiantes, profesores y familias se centró en las personas, sus historias y sus luchas, yendo más allá de lo académico. Esta cercanía ha revelado la esencia de la universidad en la resiliencia de su gente, reafirmando que la Universidad del Atlántico es una comunidad con alma de futuro transformador.
Hoy, motivado por el amor profundo hacia la institución y por el firme y decidido compromiso con ustedes, quiero compartirles que he decidido postular mi nombre como aspirante a la rectoría de nuestra gloriosa Universidad del Atlántico.

Esta candidatura se fundamenta en la experiencia y sensibilidad de haber trabajado directamente con la comunidad, buscando una universidad más humana, inclusiva y cercana. Destacando los significativos avances en derechos laborales de docentes y administrativos, producto del diálogo y la construcción de acuerdos. Además, existe un firme compromiso de seguir luchando por la estabilidad, dignificación del trabajo y garantía plena de los derechos laborales, extendiéndose a la comunidad de docentes tiempo completo ocasional, catedráticos y trabajadores, procurando en el marco de la normativa vigente, consolidar una institución justa.
Tengo la determinación de construir una universidad que impulse la excelencia a través de la innovación académica y la investigación, fortaleciendo las capacidades propias del ecosistema científico institucional. Esta visión promueve una articulación activa entre el conocimiento generado y las necesidades del sector productivo regional, potenciando el desarrollo de soluciones pertinentes, sostenibles y con impacto transformador.
Todo esto será posible desde un modelo universitario que reconoce que el bienestar personal y el desarrollo profesional no son dimensiones separadas, sino fuerzas complementarias que alimentan la dignidad, la creatividad y la vocación de sus miembros. Porque solo en una comunidad que se siente valorada, escuchada y respetada puede florecer el verdadero espíritu de innovación.
En definitiva, alcanzar esta visión demanda no solo el fortalecimiento académico y científico, sino también el rediseño integral de los procesos administrativos, haciéndolos más ágiles, coherentes y alineados con los propósitos institucionales, solo así será posible edificar una universidad verdaderamente innovadora, comprometida con su entorno y centrada en el desarrollo integral de su comunidad. La invitación es a sumar voluntades y avanzar juntos en esta apuesta estratégica por el presente y el porvenir de la Universidad Atlántico.




