Familiares y conocidos afirman que las víctimas no tenían problemas con nadie y, por esa razón, les sorprende que les hayan quitado la vida.
Una vez más la celebración de Amor y Amistad se convirtió en uno de los días más sangrientos del año debido a los diferentes homicidios perpetrados en Barranquilla y su área metropolitana. Uno de ellos fue el caso del barbero identificado como Miguel Ángel Troncoso Arroyo y su cliente Néider José Arenas Monsalve quienes fueron ultimados por dos sujetos abordo de una motocicleta negra.
Nayibe Monsalve, madre de Néider José, relató a Impacto News que su hijo fue a cortarse el cabello, pero empezó a preocuparse cuando se hicieron las 6:00 p. m. y no recibía noticias de su paradero, por lo que la novia del joven intentó comunicarse con él y fue cuando recibió la lamentable noticia.
“Eran las 6 de la tarde y no había llegado a la casa, la novia lo llamó y le respondieron que estaba baleado. Él estaba vivo ahí, no lo habían auxiliado. Mi hija, la pareja, unos amigos de él y yo llegamos y lo montamos en un carro cuando pudimos porque no lo querían llevar, pero el había quedado vivo”, indico la madre de Néider.

“Él estaba en el lugar equivocado”
Desconsolada, Monsalve expresó que su hijo estaba en el lugar equivocado, que no tenía problemas con nadie, ni presentaba anotaciones judiciales que lo involucraran en algún ajuste de cuentas.
“Mi hijo es inocente, él no tiene problemas judiciales. De su trabajo a su casa, pueden preguntar en el barrio, a sus amigos cómo era él, no tenía problemas con nadie, ni antecedentes. Él era una excelente persona, no merecía eso, estaba en el lugar equivocado, solo por ir a cortarse el pelo“, dijo entre lágrimas la madre Arenas Monsalve.
Así los recuerdan sus allegados
Una vecina del sector describió a Miguel Ángel Troncoso Arroyo, conocido como ‘Migue, el bárbaro’ como un hombre trabajador, que siempre estuvo dedicado a su arte; también, afirmó que Néider José era un joven educado.
“Conozco a ese joven Migue, nos criamos juntos vivía en la misma cuadra donde yo vivo, nunca lo vi en malos pasos no entiendo el porqué atentaron contra su vida. Todos los días lo veía trabajar en su casa en horas de la mañana y en horas de la tarde se dedicaba a motilar dónde lo mataron. Y el otro joven Neider, un joven muy educado, de su casa también trabajador“, expresó la mujer.
Por su parte, otro allegado a las víctimas dijo: “Acá es la ley del silencio uno ve y mejor calla. La triste realidad de la vida. Pero estos dos jóvenes no merecían morir. No eran malos, no andaban en malos caminos desde muy niños los conozco, nos criamos juntos y siempre los he visto trabajando desde muy jóvenes”.
Informe: Alexander Ojito – El Ojos de la Calle





