Tristes se encuentran varios de los habitantes del sector en el que se halla este local comercial, al ver cómo frenan las ganas de progreso de trabajadores que día a día se levantan por surgir.
“Al son que vamos, mijo, nuestros barrios del sur de Barranquilla se quedarán sin sus tiendas”. Esas premonitorias palabras, las que ojalá no se cumplan, fueron expresadas por una habitante del barrio San Isidro, en el suroccidente de la capital del Atlántico, a raíz de que fue a la tienda de su zona y esta se encontraba con las esteras abajo debido a que su administrador no tuvo de otra que cerrar porque era extorsionado.
Y es que quien habló al respecto con Impacto News, protegiéndole su identidad tal como nos lo solicitó, se dio tremenda “caminata” bajo el inclemente sol de mediodía desde su casa hasta dicho punto comercial para hacer la compra de lo que sería la cena, sin embargo todo parecía como si fuera uno de esos días de Semana Santa que toman los tenderos para descansar o pasear.
No se percató previamente que los propietarios del negocio habían publicado en el estado de WhatsApp del celular que utilizan para los domicilios, que no prestarían servicios a la comunidad por dicha problemática de inseguridad que golpea con crueldad a emprendedores, pequeños y medianos comerciantes de la ciudad.
Se conoció también por moradores de San Isidro que otros de estos puntos minoristas del barrio están padeciendo por el mismo proceder impío de los delincuentes, por lo que no se extrañan que en un par de meses no se vean más tiendas abiertas por estos lados.
Hicieron un llamado a las autoridades competentes para que emprendan mejores estrategias, con el fin de confrontar con mayor contundencia a estos grupos delictivos que han llevado a la quiebra y al desespero a muchas de estas personas que laboran en este tipo de negocios que son el auxilio de aquellos constantes clientes que prefieren comprar los productos de la canasta familiar allí porque sus economías no les da para adquirirlos en almacenes de cadena, o porque simplemente tienen las cosas a la mano y se evitan así desplazarse a sectores lejanos de Barranquilla para mercar.





