Para la tercera fecha en su cuadrangular A el Tiburón recibirá en Barranquilla al Medellín, que viene de imponerse por su parte al Tolima y suma 4 unidades, las mismas que el rojo caleño.
Por: Iván Peña Ropaín.
Junior de Barranquilla, frente a un evidente arbitraje que le “metió mano”, terminó cayendo 2-1 la noche del miércoles en el estadio Pascual Guerrero de Cali ante América en su juego por la fecha 2 de las semifinales de la Liga Betplay-I 2025, derrota que lo deja con el punto que contabiliza y que de paso lo ubica en el tercer puesto de la tabla de su cuadrangular A por debajo del rival de turno, que es primero con 4 unidades y tiene el punto invisible; del Medellín, segundo reportando también 4, y por arriba del Deportes Tolima, cuarto con uno.
Un equipo en cancha con dos delanteros, lo que se requería para salir a buscar de salida la victoria en este vital encuentro ante el rojo de los caleños, lo empezó dibujando el técnico César Farías, al ubicar en zona de ataque a Guillermo Paiva y Steven “Tití” Rodríguez. Paró en medio-generativo a Bryan Castrillón y Yimmi Chará; apareciendo en contención Didier Moreno y Fabián Ángel; en zaga defensiva Jhomier Guerrero, Edwin Herrera, Javier Báez y Daniel Rivera; y en el pórtico Jefersson Martínez.
Tras su gol, Junior fue frenado por un arbitraje insidioso
Dejando los circunloquios a un lado, nos adentramos a hablar de una de lo que fue el primer tiempo de este compromiso por la segunda jornada en el grupo A, el cual dio un grito de gol tempranero, este por parte de los junioristas.
La mentalidad con la que saltó el cuadro ‘quillero’ al césped de juego le dio para abrir el marcador en apenas 2 minutos de iniciado, luego de una rápida acción de asalto forjada por Castrillón y Tití, definiendo este último al quedarle un pase en las 5 con 50 y metiéndola por el palo izquierdo del meta Jorge Soto.

Tras esa anotación, que ponía a empatar al Junior en 4 puntos con Independiente Medellín, que horas previas había derrotado 3-1 a domicilio al Deportes Tolima, el equipo orientado por Farías no bajó las líneas y continuó en su pensar de ir por más.
Aunque tenía la pelota en los pies, no generaba otra acción con profundidad, pero al menos mantenía lejos de su terreno a los americanos, que al minuto 14, sin merecerlo, se topó con el uno a uno parcial, paradójicamente incipiente este en un ataque del equipo de los barranquilleros y costeños que se declaran junioristas.
En un tiro libre de costado ejecutado por uno de los mejores del Tiburón en esa primera parte, Castrillón, a la bola aérea se hizo el golero Soto, quien observando que casi todos los jugadores del émulo se hallaban en su área grande, efectuó un saque fulgurante y largo con características de contra, aprovechando también que el terreno de juego estaba mojado por la lluvia que cayó sobre Cali y la pelota corría o ‘picaba’ más rápido.
Pero la duda en la que incurrió el lateral Guerrero, al no atacar la pelota, fue cómplice para que el elenco valluno llegará a la igualdad. En el ‘pique’, la esférica le fue arrebatada por un veloz Dúvan Vergara, quien le ganó la posición a citado jugador juniorista y la acomodó con un toque sutil al palo izquierdo del cancerbero Martínez, que en su achique y luego retroceso nada pudo hacer.

A partir de ahí se tornó un juego muy parejo, de más manejo en ‘bomba central’ y con nula peligrosidad para ambas redes, empero viéndose un juego muy trucado para el Tiburón no tanto porque el rival lo presionara, sino por el árbitro central Diego Ruiz. El silbante metense frenaba el andar del cuadro ‘quillero’ con faltas que no eran infracciones, aunque cuando las cometía el contrario, ni las pitaba, aun siendo estas similares.
Dos emociones de gol sentenciaron estos primeros 45 minutos en el Pascual, generando la primera Vergara para el América, en la reposición 45+2′, en un fuerte remate que exigió a Martínez, quien voló fenomenalmente para enviar la redonda a la esquina, y un minuto después, en una contra, Chará respondió también con otro zapatazo que obligó a Soto a estirar su pierna y mandar la “caprichosa” al cobro de banderín, aunque en esta se la comió el mediocampista del cuadro ‘quillero’.
Al llevarse el silbato a su boca Ruiz, la imagen que se plasmó en la cancha al ingresarse a los vestuarios fue a algunos jugadores del elenco costeño reclamándole al referí por lo parcializado que se veía en este compromiso.
Contra el mismo árbitro y contra un arquero americano figura
Las acciones para la segunda parte iniciaron como en la etapa anterior, con un Junior de Barranquilla queriendo pisarle de salida la cola al Diablo Rojo, observándose en los tres primeros minutos una “chilena” de Tití que pasó en cercanías de la cueva ‘escarlata’.
Desarrollándose posteriormente este cotejo por la fecha 2 del grupo A, la cosa se tornó pareja en cuanto a fútbol y a score, sin profundizarse riesgo alguno en los arcos de Martínez y Soto, por lo que por el lado del equipo que nos interesa en Barranquilla, Junior, su técnico comenzó a mover su banco de suplentes, sacando a Paiva y metiendo a Jordan Barrera, al 64′.
De una, con el talentoso soledeño al saber sostener una esférica y soltando seguidamente la ‘pelotica’ a Ángel, le quedó al final a Moreno, quien de puntazo la mandó con dirección al arco del América, pero Soto se arrojó y la desvió.

Esa embestida se produjo al 65′, percibiéndose a partir de ahí una mayor personalidad para el Rojiblanco sobre el Escarlata, concibiéndose otra más con Chará, pero interviniendo nuevamente el arquero Soto y salvando a su América.
En una actitud que poco se le ha visto al entrenador Farías, manipulando su banco metió a varios hombres con características ofensivas: Carlos Bacca por Tití, Luis “Cariaco” González por Chará y Marco Pérez por Castrillón, dando paso también en sector de recuperación a Yani Quintero por Moreno.
Cantándose ulteriormente ataques de ambas escuadras, todo se terminó sentenciando para el local en una dudosa infracción que cometió el lateral Jhomier Guerrero dentro del área juniorista sobre Mateo Castillo, la que sin vacilar decretó el árbitro Diego Ruiz, lo que causó mucha molestia entre los jugadores de Junior y su cuerpo técnico, porque ni siquiera se dignó a consultar el VAR.
Sin más que decir y sabiendo ya en qué posición acabó el Tiburón tras esta dura caída, a este no le quedarán más márgenes de derrota y sus ecuaciones tendrán que señalarle la inequívoca solución de ganar, ganar y ganar en las cuatro fechas que le restarán.




