El sumo pontífice tuvo un apacible encuentro con la raqueta italiana Jannik Sinner, quien viene de clasificarse a los cuartos de final del torneo que se cumple en suelo romano.
Por: Iván Peña Ropaín.
Una vez fue escogido como el sucesor del fallecido papa Francisco, el mentado con el nombre de papa León XIV, se le relacionó con el apasionamiento que tenía por un deporte, que a diferencia del primer citado que era ferviente seguidor del fútbol, se trataba del tenis.
Al igual que el argentino Jorge Mario Bergoglio, el estadounidense con nacionalidad peruana, Robert Francis Prevost, recibió en una audiencia privada en las salas adyacentes del aula ‘Pablo VI’, en Ciudad del Vaticano, al tenista número uno del mundo en la actualidad, el italiano Jannik Sinner, y al presidente de la Federación de Tenis Italiana (FITP), Angelo Binaghi, al igual que a sus familias.
El hoy máximo jerarca de la iglesia Católica saludó muy sonriente al deportista profesional de 23 años, expresándole: “Ayer ganamos en el Masters 1.000 de Roma”, a lo que su visitante le replicó con la misma efusividad: “Sí, si lo conseguimos”.
Pero el vigente campeón del Abierto de Australia y el último vencedor del US Open, en medio de su emoción se atrevió a retarlo diciéndole: “Si quiere, jugamos un poco”, a lo que le respondió amistosamente León XIV: “Mejor aquí no, porque todo se rompe”.




