El jugador de 39 años tuvo su primer partido como titular y demostró que, cuando se siente de verdad una camiseta, nunca se estará “viejo” para entregar todo por ella.
Por: Iván Peña Ropaín.
A Teófilo Gutiérrez, que el próximo mes de mayo llegará a sus cuatro décadas, muchos futboleros lo daban por “muerto”, lo mandaban a “colgar los guayos” o le expresaban en redes sociales que ya no está para efectuar un famoso “pique” al momento de que se produzca una contra.
El orgullo del barrio La Chinita, durante los 71 minutos que estuvo en cancha en el duelo por la fecha 11 de la Liga Betplay-I 2025 frente a La Equidad, tuvo un revulsivo rendimiento y en una plaza nada fácil, no solo por los 11 años que llevaba sin ganarle el Rojiblanco a ese equipo, sino por el tema de la altura bogotana, esa que siempre le cuesta a los jugadores caribeños.
Ese cotejo lo ganó el Tiburón 1-0, resultado que no solo le permitió romper esa holgada sequia y que también le sirviera para montarse en el tercer lugar de la tabla, sino que uno de sus actores principales fue don Teo, quien propició el penal que concedió la victoria y cuyo cobro fue ejecutado por Luis “Cariaco” González.

En esa acción de juego la participación del apodado El Perfume fue notable, puesto que en la larga corrida que hizo, o como se dice popularmente, en el “pique”, el futoblista de 39 años tuvo una gran corrida desde terreno propio hasta pisar las 16 con 50 del émulo. Al entrar ahí, pareciendo poseer ese oxígeno que caracteriza a los jugadores juveniles, recepcionó una larga asistencia que la había hecho Didier Moreno y quiso meter de una y a media altura el famoso “pase de la muerte”, el cual terminó pegando en el brazo del jugador de La Equidad, Andrés Correa.
Pero además de esa presencia en ataque en la que Teófilo tuvo una participación determinante, hay que señalar que a este longevo jugador, quien por primera vez fue titular tras su retorno al “equipo de sus amores”, el peso de los años no le hacen perder su visión de juego, característica de su fútbol que ayudó a desahogar a su Tiburón en varios pasajes del partido cuando se vio “embotellado” por el ‘asegurador’.




