Lo visto la noche del lunes anterior en el Metro es una muestra clara de que el Rojiblanco, que posee una ofensiva con Bacca, Chará y Teo y cuyas edades suman 110 años, no sabe contrarrestar una ofensiva o defensiva fulgurante.
Por: Iván Peña Ropaín.
El duelo entre Junior de Barranquilla y Envigado FC por la fecha 6 de la Liga Betplay-I ya todos saben cómo acabó. Con la victoria se hizo en el Metropolitano Roberto Meléndez el naranja antioqueño, que se impuso con un merecido 2-1, aunque en el primer tiempo pudo haber hecho dos más.
Pero no vamos a hablar de esta dura derrota, ni tampoco de la ubicación en la que acabó el Tiburón en la tabla de posiciones. Tocaremos el tema de la falta de reacción física que tuvo el equipo barranquillero ante un rival que en su once titular empleó una nómina muchísima más joven, con solo tres hombres que superaban los 30 años. Esos: Bayron Garcés (31 años), quien hizo gol, Carlos Ramírez (36) y el arquero paraguayo Rubén Villarica (34).
Los otros ocho futbolistas restantes utilizados por el DT paisa Andrés Orozco oscilaron entre los 19 y los 25 años: Didier Villarreal (19 años), Edinson López (25), Geindry Cuervo (23), quien hizo el segundo, Julian Palacios (21), Johan Hinestroza (22), Brayan Murillo (21), Didier Palacios (20) y Neymar Uribe (21).

Con esos jugadores fue que Envigado le hizo las dos anotaciones con las que al final terminó derrotando al Junior, y no solo eso, lo superó futbolísticamente todo el primer tiempo en el que corrió más y mostró mucha mayor resistencia física.
Y hasta los que metió Orozco en la segunda parte igualmente eran juveniles: Tomás Soto (20 años), Andrés Vargas (20), Jhon Araujo (22) y el más crío de todo el compromiso, Santiago Londoño, quien a sus 16 añitos tuvo su tercer partido como profesional.
En lo que más le costó fue en el aspecto ofensivo, en el que Junior de Barranquilla se notaba lelo al intentar llegar a espacios para recibir pases y buscar posición de gol, puesto que la velocidad del emulo le cortaba la experticia con la que cuentan los jugadores junioristas, especialmente aquellos que están en avanzada edad como Carlos Bacca, Yimmi Chará y hasta el mismo Teófilo Gutiérrez.




