El niño fue salvado por un agente de la Policía Nacional.
Este 19 de agosto, a las 4:00 de la tarde, aproximadamente, el patrullero José Jiménez, adscrito a la Fuerza de Control Territorial, Fucot, rescató a un menor de 11 años que era arrastrado por la corriente de un arroyo en el barrio Ciudadela 20 de Julio de Barranquilla.
El momento de susto fue producto de una desobediencia, según Melinda Almendrales, madre del infante. “Yo le había dicho: ‘no te vayas pa’ la calle a bañarte porque mira el aguacero que hay y esos arroyos están peligrosos’, pero como él es inquieto no me hizo caso“.
La mujer relató que “el niño estaba bañándose con agua lluvia, se fueron para la Ciudadela, se tiraron del arroyo hasta la estación de Policía, mi hijo se me estaba ahogando y el mayorcito le avisó a la Policía”.
“Fueron momentos de pánico y las consecuencias habrían sido fatales si los uniformados no llegan a su rescate, en especial, si el patrullero Jiménez no se hubiese atrevido a entrar en el arroyo para salvarlo, aún arriesgando su propia vida”, agregó.

“El niño me dijo que se había agarrado de una piedra que estaba en el arroyo, en toda la orilla, y se había sujetado ahí, pero era tan fuerte el arroyo que él no podía sujetarse. El policía le dijo ‘suéltate papi, suéltate, que yo te voy a agarrar, agárrate de mi pierna para yo poderte coger’, él se soltó y el policía lo agarró”, contó la mujer.
Fue así como el menor confió en las palabras del valiente uniformado y se desapegó de la piedra para luego aferrarse al hombre que se convirtió en su ángel. Posteriormente, los agentes llevaron al pequeño a la Estación de Policía Ciudadela.

“Unos muchachos que venían de la Ciudadela vieron que el niño estaba en la estación de Policía y le preguntaron qué había pasado. El patrullero le dijo que él se estaba ahogando y preguntó quién era la mamá del niño. Los muchachos le preguntaron a mi hijo y él les dijo dónde vivía”, agregó Melinda.
“El pelaíto vino hasta acá, preguntando llegó hasta mi casa. Me dijo, doña, allá está su hijo en la estación porque se estaba ahogando en el arroyo y un policía lo rescató“. De esta manera, la madre se enteró que su hijo había vivido dicho episodio de terror y supo cómo fue salvado.

“Gracias al patrullero mi niño está sano y salvo”, le contó Melinda a Alexander Ojito, reporte urbano de Impacto News. Juntos regresaron al lugar donde todo sucedió. “Aquí fue donde el patrullero salvó a mi hijo”, finalizó.
Informe: Alexander Ojito – El Ojo de la Calle





