El joven venezolano fue herido el pasado jueves 12 de agosto mientras estaba en su lugar de trabajo.
Ronny Javier Rojas Núñez, de 22 años, falleció este 14 de agosto en la Clínica General del Norte. El joven había sido herido con dos impactos de arma de fuego el jueves pasado mientras se encontraba en la Cordialidad con carrera 22, en el barrio El Carmen, donde trabajaba de manera informal.
Rojas Núñez fue sometido a una operación el viernes a las 3:00 p. m. y su deceso se produjo hoy a las 5:00 a. m. tras sufrir un paro respiratorio. Lilibeth Núñez, madre del occiso, contó que ella se encontraba en Bogotá cuando se enteró de la noticia:
“Me enviaron mensajes en la noche, pero yo no les puse atención y apagué el celular, en la mañana cuando los leí llamé a la amiga a la cual hemos tenido desde que llegamos aquí y ella me informó; yo llegué ayer a las 6:00 de la tarde y me conseguí con esto de que a mi hijo le habían dado un tiro”.

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En total fueron dos disparos los que recibió Ronny, uno en el abdomen y otro en la espalda. “Quiero que se averigüe, que se aclare este caso porque mi hijo con nadie se metía, mi hijo no le debe nada a nadie, lo único que hacía era trabajar y estar encerrado en donde todo el tiempo estuvo desde que llegó aquí a Colombia, en el taller”, dijo la mujer.
En cuanto a la forma de ser del joven añadió: “Mi hijo no era fiestero, bebedor ni fumador. Primero, mi hijo era una persona muy buena y educada y segundo mi hijo con nadie se metía, no tenía enemigos para que alguien llegara a hacer eso, yo quiero saber quién me le apagó la luz a mi hijo y esa persona quiero que pague“.

Edixo Rojas Morales, su padre, también le comentó a este medio: “En la mañana, al día siguiente me llamaron, yo estaba en Santa Marta, eso está en investigación, pero no sé que decirte… Era un muchacho sano“, dijo solicitando a las autoridades que esclarezcan lo sucedido. Algunas personas en el lugar del crimen aseguraron que fue por robarle el bolso y el celular.
Una amiga del difunto también mencionó: “Era una persona servicial, trabajador, honesto, no se metía con nadie. Me duele mucho que haya partido de esa manera, fue una gran persona y sé que Dios lo tiene en su santa gloria”.
Informe: Alexander Ojito – El Ojo de la Calle





